¿Qué lectura hacen del mercado mexicano este año?

Un gran problema con el que nos encontramos en México fue la cancelación de la cuarta subasta.

Como desarrolladores, uno planta la semilla unos años antes en el mercado de su interés y va desarrollando proyectos. Por lo que teníamos ya cifradas esperanzas para abrir a la competencia a uno de los proyectos que desarrollamos allá y recibimos como un golpe la noticia de que no se continuaría con ese proceso.

¿Con qué principales barreras se encontraron?

Se cayó una gran oportunidad de tener un off-taker fuerte, así que ahora básicamente nos queda tener PPAs privados y para eso es necesario tener una estructura comercial en México y es importante que esta consiga PPAs o que el inversionista que finalmente va a hacer la obra tenga el off-taker asegurado. Esto ya es una primera barrera.

Después tienes que afrontar lo que pasa en todos los mercados, como acceso a las líneas a través de distintas etapas que inician con el estudio indicativo, impacto al sistema, entre otros; lo que hace que esto lleve meses y que termine en asegurar la capacidad con una garantía. Con lo cual, uno tiene que tener la visibilidad desde el inicio de que va a construir el parque en determinada fecha para respetar el compromiso.

En México, este sistema que es bastante caro. No es como el argentino ni como el uruguayo, que son mercados donde ya tenemos experiencia, en este primer país norteamericano que abordamos implica de pique tener definido el inversionista final en el proyecto. Esto crea una barrera más.

México es un mercado maduro y muy competitivo, ¿es una exigencia de entrada llegar a presentarse a subastas o mecanismos entre privados con un precio bajo, por ejemplo en solar un valor cercano a los 28 dólares?

Sí, es una barrera. Inclusive te encuentras con precios más bajos. En muchos casos los inversionistas con los que hemos hablado, que es buena parte de nuestro trabajo, lo que dicen es que no van por esos precios y por eso busca cerrarse otro precio con PPA privado pero claro con todo lo que eso implica.

En un PPA privado tenés que cerrar por un lado el PPA y por otro asegurarte la conexión a la red de alguna manera. Uno va trabajando en sistemas paralelos y se tornan barreras.

¿Y en el mercado spot? 

No fue una chance para nosotros, ni para los inversionistas que nosotros hablamos en México (pero si en Chile, por ejemplo) pero eso no quiere decir que exista otra gente que sí encuentre viabilidad en el spot.

Además del proyecto que tenían pensado para la cuarta subasta, tenían otro proyecto más…

Sí y sufre los mismos dolores de cabeza. En este caso, quizás un poco más por el tema de la conexión. Es un proyecto un poco más grande y tiene más riesgos porque uno hace todos los procesos y si viene otro un segundo antes a ocupar el lugar se puede tirar a la basura al proyecto o por lo menos se debe evaluar en otro lugar pero las mejoras en infraestructuras remotas o locales son tan grandes que puede llegar a dejar inviable el proyecto.

¿Aquellos proyectos los han pensado con CEL? 

Cuando nosotros armamos el flujo de fondos -que luego, por supuesto, lo agarra un inversionista como un insumo, pero termina siendo su propio input- siempre le agregamos los CEL y potencia. Sin eso, es muy difícil colocar proyectos en México porque son muy competitivos los precios.

Ing. Fernando Schaich – socio fundador de la empresa uruguaya SEG Ingeniería

¿Y qué está sucediendo con los que buscan retomar los proyectos que se pensaban para las subastas del CENACE? ¿evalúan colocarlos en nuevos mecanismos de compraventa de energía como los organizados por Bravos Energía o Vitol?

Estos nuevos concursos no son un espejo de lo que fue la última subasta convocada por el CENACE. Pero la verdad que esas iniciativas son muy atractivas. RequeRIríamos de cierto tiempo para adecuarnos.

Además de tiempo, ¿otras variables llevan a no participar? 

Para poder acceder a este tipo de concursos necesitamos tener un inversionista detrás, que sí lo teníamos para la subasta del CENACE pero al momento del inicio de estás nuevas convocatorias de la iniciativa privada no lo teníamos. También entendimos que quizás podía ser para que participen actores más grandes y por eso no apuramos el proceso. 

De acuerdo a los últimos registros que nos compartieron los organizadores de cada una de estos concursos entre privados, uno ya superó los 40 inscriptos y el otro 70 participantes…

No estaba al tanto. Entonces, puede que a futuro se abra muchísimo más la oportunidad de negocios con esos mecanismos que se proponen.

¿Evalúan participar de una segunda eventual convocatoria mecanismos de procura energía?

Sí, nos gustaría. Las dos nos agarraron muy rápido, después de recibir el golpe de no poder participar en la cuarta subasta del CENACE. Tengo mucha confianza por ejemplo en el equipo de Bravos Energía y considero que es un proceso serio por lo que nos gustaría participar.

¿En qué otros mercados de Latinoamérica prevén expandir sus negocios?

Nos ha sucedido que, teníamos a Chile como «único lugar donde las reglas de juego son estables» y al día siguiente frente a las protestas sociales hablamos con un par de inversionistas y nos dijeron que frente a esto, en Chile y resto de Latinoamérica en general ven complicado avanzar con negocios por las complicaciones sociales y políticas. 

No obstante, nosotros tenemos más o menos 1.5 GW en Latinoamérica, entre México, Chile, Colombia, Argentina, Uruguay y Brasil. Y pensamos incrementar negocios en estos países.

Por lo pronto para 2020, nuestras previsiones son dos proyectos solares, uno en Chile y otro en México y otro eólico de 300 megavatios en Brasil. 

Con 1500 MW de proyectos renovables Envision Energy apuesta a los nuevos procesos de procura en México