El potencial del hidrógeno verde en México ya es conocido, incluso hay estudios que marcan que una estimación aproximada de más 22 TW de electrólisis PEM instalable para producción de dicha tecnología a lo largo de todo el país. 

Pero también hay diversas posturas acerca de la normativa a seguir en materia nacional de cara a un futuro próximo, más teniendo en cuenta el avance que toma el H2 a nivel global. 

Elié Villeda, referente del sector renovable, brindó una entrevista para Energía Estratégica y abordó algunos temas particulares, como por ejemplo la regulación, demanda e incentivos. 

¿Cómo es el avance en el hidrógeno verde?

Sabemos que se necesita bajar aún más los precios del LCOE para que sea competitivo en cualquier parte del mundo.

¿Existe alguna dificultad en relación a la regulación para el desarrollo de hidrógeno verde en México?

Todavía no hay nada al respecto. Se podría dimensionar un nuevo sistema eléctrico que esté preparado para producir hidrógeno verde y que el país pueda ser autosuficiente y hasta tenga una soberanía energética real, que sería producir H2 en el país con fuentes renovables que no necesariamente tengan que estar conectadas a la red eléctrica. 

La dificultad número uno es hacerlo en costo competitivo. Y ahí es donde entran los incentivos, es decir, cuáles tendrán las empresas que generen hidrógeno verde. A lo mejor se puede dar uno por parte del gobierno para que se detonen este tipo de proyectos y sean escalables. 

Pero por el momento, supongamos que se logra poner una planta de hidrógeno, no hay una iniciativa por parte del gobierno para obligar que empresas acereras o que realizan fertilizantes puedan adquirir el hidrógeno verde y descarbonizar sus operaciones. 

Sin una demanda, los proyectos no pueden ser competitivos tal cual. 

¿Qué haría falta para que México sea un gran demandante de hidrógeno y se pueda suplir el mercado?

Tomarse en serio el tema de seguridad energética. 60% de la electricidad es generada con gas de Estados Unidos, entonces el discurso de soberanía energética no va acorde a lo que realmente está en el mercado.

Si se tomaran en serio esa parte de soberanía energética y se dieran cuenta que las energías renovables, además de una regulación que realmente fomente, que México se ponga planes concretos de descarbonización, les pueden ayudar a alcanzarlo. 

Porque si se pretende generar demanda de hidrógeno y que sea competitivo en el mercado nacional, se debe hacer que los sectores de metalurgia, acecero, el de los fertilizantes, entre otros, realmente se comprometan a bajar sus emisiones y pongan metas de descarbonización. Y la única manera de lograrlo es a través del hidrógeno verde.