En una reunión virtual con senadores, en varias oportunidades, Matías Kulfas, el Ministro de Desarrollo Productivo, fue consultado sobre las perspectivas de las energías renovables en el país.

Ya en su primera aproximación, el funcionario expresó sus diferencias respecto al programa de promoción de energías renovables implementado durante la gestión de Mauricio Macri.

«Nuestra visión de política productiva y estratégica nos hace plantear una mirada un poco crítica sobre ese desarrollo», introdujo el Ministro.

Aunque sin mencionarlo explícitamente, hace referencia principalmente al Programa RenovAr que, cabe aclarar, a la fecha permitió aproximadamente 3.000 MW de nueva potencia renovable al sistema.

«Está claro que es un sector que se ha desarrollado en el Gobierno anterior en base a una Ley sancionada en 2015 donde básicamente hay un contrato de largo plazo, que tiene asegurado el flujo de fondos y un precio preestablecido, y algunas condiciones que tienen implícito un subsidio para el sector», analiza.

Sobre este plan implementado en la práctica por Sebastián Kind, Subsecretario de Energías Renovables de la gestión Cambiemos, Kulfas expresó que «pudo haber tenido algún sentido para dar impulso un sector que venía rezagado».

Y si bien reconoció que «se ha generado más energía renovable» apuntó que «es un modelo de desarrollo muy vinculado al sector financiero internacional».

Siguiendo con el diagnóstico criticó que «es un modelo de desarrollo que se desentendió completamente de la tecnología a incorporar», el factor determinante por el cual el nuevo Gobierno apuntaría a la eólica y bioenergías.

«Básicamente lo que han hecho es un modelo que tuvo como eje un flujo financiero con una TIR – tasa de retorno – que atrajo inversores extranjeros y que vinieron con un paquete tecnológico cerrado, en general con tecnología importada», sostuvo.

Y agregó que «supuestamente en una segunda etapa se iba a incorporar proveedores nacionales», pero señaló que «lamentablemente eso no ocurrió o de una manera muy limitada».

La nueva normalidad de las renovables

Respecto a las políticas públicas a implementar, el Ministro de Desarrrollo Productivo dio señales: «nosotros lo vemos al revés: cada proyecto de desarrollo es una gran oportunidad para la industria argentina».

Y en este sentido, guiñó a las tecnologías eólica y biomasa. «Cuando uno se remonta a 2015 encontraba la experiencia del clúster eólico, que se generó en torno a CIPIBC, que es una de las cámaras de ADIMRA», se posicionó el funcionario.

Así valoró la cadena de valor que se ha generado en torno a la puesta en marcha de parques eólicos. «Si están las capacidades qué mejor que aprovecharlas para que el desarrollo sea pleno. Es más energía renovable, más producción industrial, más empleo».

«Nuestra apuesta es a transformar un modelo vinculado a lo financiero en otro productivo. En todo caso, que el apoyo financiero tenga un compromiso vinculado a la industria nacional», diferenció de la anterior administración.

Y en esta línea incluyó a la biomasa, quizás seducido por una visita que tuvo tiempo atrás hacia una planta de Chaco. «Lo mismo pensamos de un sector que tiene gran impacto en las economías regionales como la biomasa», valoró.

«Entendemos que hay mucho para hacer en generación eléctrica en base a biomasa», insistió.

El caso de IMPSA

Kulfas también valoró el rol de la firma mendocina de tecnología que desde hace años presenta serios inconvenientes financieros. «Queremos hacer un esfuerzo y hemos conversado con la provincia de Mendoza para preservarla».