El consumo de energía varía según distintos factores externos que lo incrementan o lo disminuyen, y que consigo traen ahorros o aumentos. Un análisis realizado por los ingenieros Roberto Prieto y Salvador Gil, gerente de Enargas y director de la carrera de Ingeniería en Energía de la Universidad Nacional de San Martín, respectivamente, dan cuenta de cuáles son los procedimientos a seguir para mantener un consumo responsable de energía.

En dicho trabajo, titulado “Uso del termostato, un modo simple de ahorrar energía en calefacción y refrigeración”, y tal como lo explican sus autores, se logró deducir que bajando en 1º C el termostato en invierno se puede ahorrar desde un 10 a un 20 por ciento del consumo de calefacción. De la misma manera, aumentando en 1º C el termostato en los aires acondicionados, se podría generar un ahorro mayor al 20 por ciento.

Respecto del consumo de gas, el estudio obtuvo cifras que afirman que los usuarios residenciales, comerciales y de entes oficiales utilizan un 31 por ciento del total del gas consumido. En estas áreas, la demanda es totalmente dependiente del clima externo, ya que aumenta o disminuye en las distintas estaciones del año.

En Argentina el 95 por ciento de los usuarios de gas natural están en la zona centro norte, sin embargo el 5 por ciento de los usuarios del sur consumen cerca del 20 por ciento del gas residencial. Por lo tanto, 1º C de disminución en los termostatos representa un ahorro de un 18 por ciento del consumo de calefacción a nivel nacional”, expresa el estudio. En este sentido, se hace referencia a que la magnitud del ahorro sería importante con tan sólo lograr la mitad de lo esperado.

A grandes rasgos, el análisis en cuestión afirma que las pérdidas de energía disminuyen a medida que lo hace la diferencia de temperatura entre el exterior y el interior. La deducción es que achicando dicha diferencia los ahorros van a ser mayores, y es por este motivo que los autores del material consideran necesario “tomar acciones concretas para generar una cultura de uso eficiente de la energía”.

Lo curioso es que la mayoría de los secretos necesarios para alcanzar este objetivo, están en cercanía cotidianamente. Además de controlar el uso de los calefactores y acondicionadores, es importante contar con una adecuada aislación térmica de paredes, techos y aberturas. De la misma forma, resulta necesario controlar las ventilaciones de aire a través de rendijas en aberturas.

Por otro lado, sobre el final del estudio los ingenieros plantean algunos tips que deberían tenerse en cuenta a partir de los resultados obtenidos luego del trabajo:

– Validar resultados con ensayos en edificaciones reales, en distintas regionesgeotérmicas del país.

– Generar un programa educativo que comunique a los usuarios la importancia de regular adecuadamente sus termostatos.

-Desde el punto de vista normativo, requerir que todos los equipos de calefacción incluyan termostatos de regulación de temperatura.

– Requerir que todos los edificios públicos cumplan con las pautas de eficiencia en la regulación de temperaturas.

– Requerir que los nuevos edificios tengan sistemas de regulación de temperatura por cada unidad, en lugar de sistemas centralizados de regulación.