La propuesta de reforma eléctrica y el rol que ocuparía la Comisión Federal de Electricidad sigue creando debates y diversos puntos a favor y en contra, teniendo en cuenta que se cancelarían todos los permisos de generación y el propio organismo productivo del Estado sería quién controle el mercado energético de México. 

Desde el sector privado no son ajenos a esta situación y criticaron que la CFE no sería capaz de abastecer toda la demanda de las empresas frente a las metas actuales de consumo de energía limpia y de transición energética. 

“La Comisión Federal de Electricidad no tiene la infraestructura ni los recursos para atender la demanda de energía renovable y así avanzar hacia un futuro de menos emisiones. Necesita tiempo para desarrollarlo, pero justamente tiempo es lo que ya no tenemos”, subrayó Alberto de la Fuente, presidente del Consejo Ejecutivo de Empresas Globales. 

“Sólo para cumplir las metas de consumo para 2024, México requiere instalar 6.3 GW de capacidad adicional, lo que significa 50% más de la potencia instalada al 2020. Y se requerirá invertir más de seis mil millones de dólares”, detalló. 

Frente a dicho panorama, el especialista preguntó si no sería mejor dejar ese riesgo e inversión en manos de actores privados, dado que argumentó que, en los últimos años, la propia CFE no invirtió “lo suficiente” en energía renovable.

“La Comisión sólo tiene alrededor 100 MW instalados bajo ese tipo de fuentes de generación, mientras que las empresas privadas poseen 11,500 MW”, agregó

Además, apuntó que la cancelación de las Subastas Eléctricas de Largo Plazo limitó el potencial de nuevas centrales más baratas y frenó el camino de la transición energética, por lo que consideró que el terreno se podría desarrollar más. ¿Cómo? “Mediante la invitación a trabajar en conjunto entre el ámbito público y privado”, según su mirada. 

Y cabe recordar que las SLP permitieron el ingreso de más de 6.7 GW de potencia solar y eólica, pero desde que se suspendió la Cuarta Subasta, no hubo nuevas novedades al respecto y las autoridades de la Secretaría de Energía tampoco de continuidad, pese a que años atrás se mencionó que se retomarían en 2021. 

Por otro lado, Alberto de la Fuente también criticó a la reforma eléctrica impulsada por la administración actual por la “quita incentivos a la inversión” y la modificación del mecanismo de despacho que se propone, donde se prevé darle lugar a centrales más costosas y contaminantes por sobre las limpias y económicas.  

“Con ello las renovables caerían 32% al año respecto a la energía total generada según estimaciones del Consejo Ejecutivo de Empresas Globales”, concluyó.