Davivienda consolida financiamiento en Colombia tras cerrar más de 300 MW en Centroamérica

El banco busca avanzar con una serie de participaciones importantes en varios proyectos. La liquidez y los riesgos de construcción están entre las principales variables que analizan.

El banco Davivienda, perteneciente al Grupo Bolívar, se ha consolidado como una figura importante en el sector financiero, con una visión orientada hacia la sostenibilidad y un enfoque estratégico en proyectos sostenibles.

Durante su participación en el reciente evento de Future Energy Summit en Colombia, Andrés Restrepo Mesa, director de Finanzas Estructuradas en Davivienda, compartió su perspectiva sobre financiamiento de renovables en el mercado colombiano.

«Para nosotros es muy importante todo este mundo de la sostenibilidad. De hecho, la sostenibilidad no forma parte de la estrategia del banco, sino que la estrategia es sostenible», destacó Restrepo Mesa.

Con aproximadamente el 10-11% de la cartera del banco destinada a financiaciones sostenibles, Davivienda ha demostrado su compromiso con proyectos que fomentan la responsabilidad ambiental. De este porcentaje, alrededor de una tercera parte, equivalentes a unos 5 billones de pesos, se destinan a financiaciones verdes, con un enfoque significativo en infraestructura eficiente y energía. El sector energético se ha convertido en uno de los más relevantes en el banco, abarcando transmisión, generación y comercialización de energía.

«El banco tiene una participación también muy relevante en Centroamérica donde hemos hecho una cantidad de financiaciones bien importantes en cerca de cinco países más de 300 MW y ahora estamos en un proceso de consolidación de estas financiaciones en Colombia», aseguró.

¿Qué variables analiza el banco para avanzar con renovables? En cuanto a la liquidez y los riesgos de construcción, Restrepo Mesa destacó que el mercado colombiano es prometedor, especialmente con los ambiciosos planes del gobierno de instalar 6 GW de capacidad antes de finalizar la administración. Si bien este objetivo implica montos significativos, comparados con otras inversiones en el sector financiero, no es un reto insuperable. En el pasado, se han financiado proyectos de infraestructura por casi 40 billones de pesos en el marco del programa 4G, lo que sugiere que los 15 billones de pesos necesarios para la energía renovable no deberían resultar inalcanzables.

Sin embargo, Restrepo Mesa advirtió sobre la importancia de la congruencia y la necesidad de enviar señales claras al mercado. Mientras existe un gran interés en participar en proyectos de energía renovable, las demoras y otros obstáculos en el sector pueden afectar la percepción de los inversionistas. La falta de liquidez en el mercado colombiano puede ser una preocupación, y aunque ha habido emisiones de bonos verdes y sociales, la diferencia en tasas no es tan significativa como podría esperarse, desde la perspectiva del referente de Davivienda. Por lo tanto, el mercado de capitales es una opción, pero no garantiza condiciones más favorables en términos de tasas.

Restrepo Mesa también destacó la importancia de instituciones como Findeter, que proporciona recursos valiosos para proyectos de energía renovable y puede marcar una diferencia significativa en la financiación. Sin embargo, la falta de rapidez en la asignación de estos recursos puede ser un obstáculo para proyectos con plazos de construcción ajustados.

El director de Finanzas Estructuradas de Davivienda también mencionó que el sector de energía, una vez considerado «inmaculado», ahora muestra señales mixtas que los inversionistas observan de cerca. Las demoras en los proyectos, la incertidumbre regulatoria y las fragilidades en la liquidez de las comercializadoras son factores que influyen en la percepción del sector.

En cuanto a los riesgos de los proyectos de energía renovable, Restrepo Mesa señaló que el sector financiero colombiano está bien preparado en términos de Project Finance y gestión de riesgos. Sin embargo, los proyectos de energía renovable no convencional presentan una matriz de riesgos diferente a la de proyectos tradicionales. Con la experiencia adquirida en los últimos años, los inversionistas y bancos están más conscientes de los desafíos, como los plazos de construcción ajustados y la importancia del almacenamiento de energía para garantizar la estabilidad de los proyectos.

Finalmente, en relación a proyectos de energía offshore y tecnologías emergentes como el hidrógeno, Restrepo Mesa enfatizó que, si bien son temas importantes, el enfoque actual debe estar en consolidar proyectos en tierra firme y resolver desafíos inmediatos.

«No nos deberíamos distraer», sostuvo, argumentando que la capacidad de generar energía a partir de recursos como biomasa y apostar al almacenamiento de energía con baterías son áreas que merecen una atención continua antes de aventurarse en otras tecnologías.

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