David Tauss, coordinador de proyectos con financiamiento externo bilateral de la Secretaría de Asuntos Estratégicos de Presidencia y coordinador de la Mesa Interministerial de Hidrógeno, participó de un webinar y expuso la actualidad de las renovables en Argentina y el futuro próximo con su relación hacia el H2 verde. 

Entre sus comentarios, manifestó que “las perspectivas de crecimiento [de renovables] y los incentivos en el sector dieron frutos en cantidad”, ya que se alcanzan los 4991 MW instalados en 154 proyectos entre operación comercial (49) y en construcción (105), según los datos que aportó. 

Pero la novedad estaría en la posibilidad de otras convocatorias para ampliar la capacidad renovable instalada, ya que el especialista afirmó que “se estima sacar nuevas rondas de licitación que busquen duplicar la cantidad de proyectos en construcción”, aunque no dio más detalles al respecto. 

“Uno de los grandes desafíos que hay para llevar adelante es potenciar el desarrollo de la energía renovable. Argentina está siguiendo ese camino y es a donde hoy por hoy hay que atacar y potenciar”, agregó. 

Por otro lado, David Tauss también se refirió al avance de la producción de H2 bajo en carbono a partir de fuentes de generación limpia, teniendo en cuenta que actualmente se generan 328.000 toneladas anuales, de las cuales sólo el 1% es hidrógeno verde. 

“La visión de Argentina en su integración al mundo es poder tener una exportación temprana de niveles bajos que den inicio a esa nueva economía, de 500.000 toneladas de producción de hidrógeno bajo en carbono en 2030”.

“Y posteriormente consolidar su exportación en un principal centro como polo exportador en 2050. Incluso se habla de 13.000.000 tn de producción nacional de H2 bajo en carbono en 2050, que representaría el 2,5% de la demanda mundial y USD 15.000.000.000 anuales”, explicó.

Cabe recordar que recientemente el Consejo Económico y Social (CES) lanzó un proceso de contratación para la realización de tres estudios con la mirada puesta en una estrategia nacional de desarrollo de hidrógeno, convocatoria a la que podrán presentarse instituciones de investigación del sistema científico tecnológico, del ámbito universitario y del sector privado.

De todos modos no se descarta la introducción del H2 azul en el eje de la discusión como vector de transición para abastecer la demanda en el corto y mediano plazo “por las ventajas en la producción y por una tecnología madura frente a una demanda concreta de los principales centros de demanda internacional, como Europa, Japón o Corea”. 

“Creemos que esa demanda puede ser abastecida por una oferta temprana y que garantice la consolidación de un mercado internacional. Pero después se puede permitir las tecnologías de hidrógeno verde para reducir los costos, que en las proyecciones a 2050 estimamos serán inferiores frente al H2 azul”, concluyó el especialista.