Mariano Ramírez es un joven mendocino ingeniero industrial que hace aproximadamente 5 años usa y abusa de la energía Solar Térmica. Sobre sus cualidades sostiene que se trata de “una fuente inagotable, limpia, silenciosa y sin la producción de contaminantes ambientales”, que además, con las tecnologías desarrolladas, se pueden aprovechar de un modo “sumamente confiable”.

Le permite, hoy en día, a una familia tipo remplazar las fuentes convencionales y depender del recurso solar hasta en un 80 por ciento, lo cual, se ve reflejado directamente en un ahorro económico”, destaca en entrevista exclusiva con Energía Estratégica.

El especialista cuenta que comenzó como aficionado a las energías renovables y que ahora su interés es cada vez mayor. Admite que toda energía sustentable no puede depender únicamente de sí misma para el autoabastecimiento energético sino que es “imprescindible disponer de un aparato de apoyo” generado por medios fósiles.

De acuerdo A Ramírez “en Argentina aún no se posee una fuerte educación en cultura ecológica, ahorro energético y sustentabilidad que cambie en las personas el paradigma de emplear la energía convencional como única fuente”.

Además, da su punto de vista sobre el proyecto de ley de Guinle, que reconoce como muy positiva aunque “no parece mencionar claramente los beneficios para los usuarios de pequeños y medianos emprendimientos y/o hogares en cuanto al uso de solar térmica, fotovoltáica y mini eólica respecta”.

¿Cuánto hace que está involucrado con el aprovechamiento de la energía solar térmica?

Hace aproximadamente 5 años, luego de cesar mi trabajo en el rubro petrolero, comencé a indagar sobre las bondades de las fuentes energéticas no convencionales, al principio leyendo pag web de otros países, luego realicé una especialidad en EE.RR. Y luego, después de ver que la energía Solar Térmica es una tecnología sumamente madura me aboqué a ella plenamente. Hoy en día me desempeño como docente, investigo, me capacito y realizo proyectos e instalaciones en Mendoza, aprovechando este tipo de energía para la obtención de agua caliente sanitaria.

¿Cuáles son las principales ventajas que encuentra como particular en el aprovechamiento de la energía solar? 

Si bien la energía solar es una fuente inagotable, limpia, silenciosa y sin la producción de contaminantes ambientales, en Argentina aún no se posee una fuerte educación en cultura ecológica, ahorro energético y sustentabilidad que cambie en las personas el paradigma de emplear la energía convencional como única fuente.

Debe saberse que tanto la energía solar pasiva (utilizada en arquitectura bioclimática) como la energía solar activa (empleada en la generación eléctrica y para el calentamiento de fluidos como aire, agua y otros productos), se emplea con tecnologías sumamente confiables y económicas con cientos de años de ensayos y modificaciones que le permite hoy en día a una familia tipo remplazar las fuentes convencionales y depender del recurso solar hasta en un 80 por ciento, lo cual, se ve reflejado directamente en un ahorro económico cada vez mayor debido a las constantes subas en las tarifas energéticas. Sin ponerse a indagar que aún nos quedan pendientes importantes aumentos en las facturas de luz y gas hasta llegar a valores razonables para las distribuidoras.

Dando una opinión desde Mendoza como usuario directo que emplea energía solar térmica a nivel doméstico, y por medio de un termotanque de tubos al vacío, aproximadamente una familia tipo debe optar por bañarse con tecnologías convencionales (termotanque o calefón a gas o eléctrico) entre 10 y 20 veces al año, debido exclusivamente a la nubosidad que pueda aparecer y permanecer por más de 2 días cubierto el cielo. Es decir, en la mayor parte del tiempo se emplea el termo solar y el termo tanque no funciona. Sin embargo muchos equipos solares disponen de resistencias eléctricas que pueden suplir la demanda cuando no se dispone de radiación solar pudiendo utilizar el 100% del tiempo el equipo solar.

Si se aprende a convivir con el uso de la energía solar y concientizarse sobre el ahorro energético, sumado a ello, el buen dimensionamiento e instalación del equipo, las desventajas que disponen son mínimas, como son: la fluctuación irregular de la radiación solar a lo largo del año, el desembolso inicial en equipamiento propio de cualquier tecnología que funcione con EE.RR, la intermitencia del aporte solar, asimismo no es una tecnología 100% independiente, es imprescindible disponer de un aparato de apoyo como termo tanque a gas o eléctrico; no cualquier edificio y/o zona del país puede disponer de un equipo solar, deben tenerse en cuenta variables como: sombras, las características constructivas de la vivienda y las condiciones climáticas, entre otras.

¿Qué potencial presenta el mercado argentino para la energía térmica solar y en cuánto contribuiríamos al ahorro nacional de GLP?

De acuerdo a un informe elaborado por Enargas junto a otras instituciones, Argentina posee aproximadamente 11 millones de artefactos a gas para calentar agua. Si bien cualquier usuario de gas natural puede adquirir un equipo solar para disminuir hasta en un 70% su consumo de gas para calentar agua, ello generaría un gran ahorro energético, ya que en el país se estima que el consumo diario de gas natural para calentar agua entre el sector residencial, comercial y estatal es de 14,5 millones de m3/día. Y considerando que el gas importado de los buques esferas tiene un valor de U$D/m3 0,63 el ahorro sería significativo, aplicando por ejemplo una política de reducir al menos 6 ó 7 millones de m3/día.

No obstante, el mercado potencial en el que nuestros políticos debieran hacer hincapié en forma urgente, es evaluar la aplicación de la tecnología solar térmica en el sector residencial que carece de acceso al GN, el cual está representado por 3,3 millones de usuarios aproximadamente, los cuales disponen de algún sistema de calentamiento de agua mediante el aporte energético del GLP (las conocidas garrafas de 10, 15 y 45kg) y son ellos los más perjudicados debido a que las garrafas sociales son escasas, y las demás llegan a precios exorbitantes. Por ejemplo en Mendoza un termotanque de tubos al vacío puede recuperarse su inversión en 2 o 3 años si se lo compara con el valor del gas propano utilizado como método convencional.