¿Cuáles son los riesgos que analiza el mercado para la Licitación de energías renovables 2021 en Chile?

Un menor plazo en período de suministro de energía respecto a convocatorias pasadas y la posibilidad de que se dé un marco de sobre contratación, son las debilidades que detecta el sector privado. No obstante, la Comisión Nacional de Energía (CNE) relativiza estos aspectos.


El viernes de la semana pasada se llevó a cabo el Día 3 del evento Proyecta Solar, organizado por la Asociación Chilena de Energía Solar (Acesol).

Uno de los paneles más interesantes de la jornada fue el denominado “Licitaciones de Chile 2021 y nuevos acuerdos de compra de energías (PPA)”, integrado por Christian Luhr, Jefe de Unidad de Licitaciones de la Comisión Nacional de Energía (CNE); Céline Assémat, Ingeniera eléctrica y consultora en Antuko; y Claudio Seebach, Presidente Ejecutivo de la Asociación de Generadoras de Chile.

Allí Luhr, destacó las expectativas que hay sobre la Licitación de Suministro. Recordó que el próximo 28 de mayo se recibirán ofertas para la convocatoria “si es que la pandemia lo permite”, advirtió.

Cabe recordar que en la CNE determinó que en este proceso se subastarán 2.310 GWh/año para abastecer las necesidades de energía de los clientes regulados del Sistema Eléctrico Nacional, a partir del año 2026.

Los contratos de abastecimiento (PPA, por sus siglas en inglés) con las empresas adjudicatarias se firmarán por un plazo de 15 años, y se remunerarán en dólares estadounidenses.

Al respecto, Assémat indicó dos tipos de riesgos sobre esta convocatoria. Por un lado, acorte en el plazo de los contratos. Licitaciones anteriores se firmaban PPAs por 20 años. Esta vez será por 15 años, con tres años prorrogables en caso de que la componente base del bloque de suministro no haya sido totalmente facturada durante el período normal establecido.

La analista de Antuko observó que esa reducción impacta en su flujo de caja del diseño de los proyectos.

Por otro lado, habló de la posibilidad de que se dé un marco de sobre contratación. “Sobre todo por el periodo en que vivimos de tanta incertidumbre (por la pandemia), puede ser un tema preocupante. Actualmente hay una sobre contratación bastante alta”, señaló Assémat.

Y agregó: “Vemos que en 2026, si consideramos los componentes variables de los contratos existentes, ya podrían cubrir toda la necesidad de demanda que determinó la CNE”.

Por su parte, el Jefe de Unidad de Licitaciones de la CNE disintió con la consultora francesa. Explicó que la proyección que se ha realizado hacia el 2026 para la contratación de energía limpia ha sido “bastante conservadora”. “Ocupamos como año base el 2020, que como sabemos ha sido afectado por la pandemia”, justificó.

Además recordó que el Banco Central de Chile reportó que habrá un crecimiento del PBI del 4,5% en 2021 y que al largo plazo será del 9,5%, donde hay proyecciones de otros organismos internacionales aún más alentadoras para el país.

Ese crecimiento económico supone una demanda mayor de energía para el 2026. “Lo que estamos licitando ahora, de 2.200 GWh/año (base), es más bien para completar la holgura de lo que necesita el sistema ante eventuales aumentos de demanda”, aseguró Luhr.

En esa línea, el técnico de la CNE agregó que este proceso de licitación habilita a los suministradores, ante la posibilidad de un cambio legal, que se puedan acoger a una eventual modalidad de pacto take or pay, sea parcial o total.

Ese punto busca contener incertidumbres ante la posibilidad de que se instrumente la figura del Comercializador en caso de que se trate, apruebe y reglamente la Ley de Portabilidad Eléctrica.

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