A última hora del miércoles 3 de marzo pasado, el Ministerio de Minas y Energía de Colombia publicó el proyecto de resolución (ver nota) donde se fijan algunas de las reglas de la nueva subasta a largo plazo de energías renovables (ver resolución). La propuesta está sometida a consulta pública por 15 días, hasta el 18 de marzo.

“Las condiciones de la subasta son prácticamente las mismas de la del 2019, tanto es así que se ha modificado la misma resolución que había antes”, observa Germán Corredor, Director Ejecutivo de SER Colombia, en diálogo con Energía Estratégica.

En efecto, el contrato que se celebre con los adjudicatarios será en pesos colombianos (no se incluirá CERE en las ofertas) y a 15 años. Según pudo saber este medio, el volumen de energía que se disputará también será similar al del proceso anterior, cuando se licitaron 12.050,5 MWh/día. Del mismo modo, las ofertas se establecerán en 3 bloques horarios intradiarios:

Bloque No. 1: Comprende el período horario entre las 00:00 horas y las 07:00 horas.

Bloque No. 2: Comprende el período horario entre las 07:00 horas y las 17:00 horas.

Bloque No. 3: Comprende el período horario entre las 17:00 horas y las 00:00 horas.

No obstante, sobre este punto se establece una pequeña modificación pero que podría generar un cambio sustancial respecto del certamen del 2019.

En la subasta pasada, el grueso de las ofertas adjudicadas se encontraron en el Bloque N°2 (ver nota de Energía Estratégica con infografías); seguido del Bloque N°1. En el Bloque N°3 hubo escasas ofertas de energía adjudicada.

Para evitar este problema, en el proyecto de resolución, establece que “cuando el vendedor presente una oferta en el Bloque No. 2 se entenderá de manera automática que ha presentado una oferta en el Bloque No. 3, correspondiente al 15% de la totalidad de Paquetes de Energía ofertados para el Bloque No. 2”.

Sin embargo, Corredor observa que con esta condición se les está exigiendo a los proyectos fotovoltaicos a complementarse con otro tipo de fuentes de energía.

“Si a un proyecto solar lo obligan a ofertar por la noche va a tener que buscar energía en otra parte, y ahí se podría complementar con otro eólico”, razona el Director de SER Colombia.

En ese sentido, para el dirigente es importante que en esta convocatoria se mantenga el criterio de que no se admita la participación de otras tecnologías que no fueran renovables no convencionales, para así continuar con el proceso de diversificación de la matriz energética.

¿La participación eólica restringida?

Otra de las condiciones de esta nueva subasta es que los proyectos tendrán que tener una capacidad efectiva total mayor o igual a 5 MW y no haber sido adjudicados en una licitación anterior, sea la de Cargo por Confiabilidad o en la de renovables del 2019.

Además, los emprendimientos deberán estar inscritos en Fase 2 dentro del registro de proyectos de generación de energía eléctrica de la UPME y contar con el concepto de conexión a la red (de transmisión nacional o transmisión regional) aprobado por la entidad de planeación.

Según Corredor esto podría limitar fuertemente la participación de los proyectos eólicos, ya que “son muy pocos los que cumplen con estas condiciones en el registro de la UPME”.

Su participación dependerá de la fecha límite de entrada en operación comercial que fije el Ministerio de Minas y Energía para los proyectos adjudicatarios.

A fines del año pasado, funcionarios de la cartera energética y el propio presidente de la Nación, Iván Duque, había señalado que esta subasta apuntaría a adjudicar emprendimientos que entren en funcionamiento durante el año 2022 o 2023.

De ser así, los eólicos se la verían complicada. Más aun teniendo en cuenta que el proyecto de resolución del martes pasado establece que la ejecución de garantías de Puesta en Operación (que corresponde al 10 por ciento del valor total del contrato) de los emprendimientos que resultasen adjudicatarios se realizará en el plazo de 1 año contado a partir de la fecha de inicio de las obligaciones de suministro de energía eléctrica.

La subasta pasada establecía que esta garantía se ejecutaba al segundo año de no haber cumplido con los compromisos. Para Corredor, esto podría complicar la participación de los eólicos: “La garantía es costosa. Yo creo que nadie busca adjudicar para que luego se la ejecuten”, opina. A no ser que el Gobierno defina extender más los plazos de operación comercial para los posibles adjudicatarios.