Entrevista exclusiva de Víctor Bronstein, Director del Centro de Estudios de Energía, Política y Sociedad (Ceepys) con Energía Estratégica.

¿Cómo evalúa que evolucionará la matriz energética en nuestro país?

En general, los cambios en las matrices energéticas son muy lentos y llevan décadas. Esto no significa que no haya que establecer políticas para ir orientando una adecuación de la matriz energética a las necesidades y posibilidades del país.

Para esto debemos utilizar tres variables que definen a todo sistema energético: Seguridad, Disponibilidad y Sustentabilidad. La seguridad hace referencia a tener garantizado el acceso a las distintas fuentes primarias de energía. La disponibilidad es un concepto relacionado con tener la energía disponible en el momento que se la necesite. Por último, la sustentabilidad es un valor que proyecta el desarrollo energético de un país hacia el futuro. Por eso, uno no tiene la matriz energética que quiere sino que puede en función de los recursos que posee un país.

En el caso particular de Argentina, nuestra matriz irá evolucionando hacia una mayor participación de la energía hidráulica y nuclear. Las energías renovables alternativas como la eólica y solar irán creciendo en su participación, pero a un ritmo muy lento.

¿Cuáles energías renovables irán ganando terreno? ¿En cuánto tiempo?

Dadas las características de nuestro país y la tecnología actualmente disponible, la energía eólica es la que más crecerá en los próximos años. Hoy el costo del kw eólico se ha reducido significativamente y esto favorece su desarrollo. Igualmente este crecimiento será muy lento y llevará varias décadas para que la energía eólica tenga una participación significativa en la matriz energética.

¿Por qué no hay financiación para las energías verdes?

Antes que nada quisiera aclarar que el adjetivo verde es más una estrategia comunicacional de los promotores de las llamadas energías alternativas que una realidad. Esto se debe a que este tipo de energías requiere de subsidios estatales, ya que los costos son todavía muy altos, y para eso han desarrollado una estrategia publicitaria para que se asocie a estas fuentes con el concepto de verde como si fuera algo que no tiene impacto ambiental y de esta manera lograr que los consumidores paguen mucho más cara la energía y también más impuestos. En España, por ejemplo, en 2012 los subsidios a las llamadas energías verdes llegaron a casi 30 mil millones de euros. Creo que nuestro país tiene otras prioridades y no hay que seguir la agenda de los países desarrollados en estas cuestiones.

¿Por qué se frena el desarrollo de las energías alternativas?

El desarrollo de las energías alternativas tiene todavía muchas limitaciones debido a que con la tecnología actual, no alcanzan a tener las capacidades, principalmente de densidad energética, que tienen las fuentes energéticas tradicionales.

Con la tecnología actual, este tipo de energías no pueden sostener nuestra forma de vida y la dinámica de las sociedades actuales. No creo que haya una decisión conspirativa de frenar el desarrollo de este tipo de energías, sino que es muy difícil reemplazar a los combustibles fósiles. Alemania, por ejemplo, en 2011, después de Fukuyima, decidió cerrar 8 reactores nucleares y reemplazarlas por energías alternativas. Sin embargo, la realidad nos muestra que esto no es tan fácil. Hasta 2011, el 48% de la electricidad en Alemania se generaba con carbón; en 2013, el 51% de la electricidad se generó con carbón. Es decir, se reemplazó a la energía nuclear por carbón y en una pequeña proporción por energías alternativas.