Julio Miguel De Vido es el actual ministro de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios. Asumió como jefe de la cartera del Ministerio en el 2003, cuando el ex presidente Néstor Kirchner asumió su mandato, y es uno de los funcionarios del modelo kirchnerista con más años en su cargo.

Durante la década 2003-2013, Argentina creció alrededor de un 4 por ciento anual en su demanda eléctrica, consumo contenido principalmente con energía térmica, decisión que sumó grandes críticas por parte de especialistas, sobre todo los más ligados a las energías renovables. Sin embargo, durante este último lustro, Nación ha emprendido un viraje por otras fuentes menos contaminantes y abundantes en nuestro suelo, como es el caso de las centrales nucleares y proyectos hidroeléctricos.

Según Pedro Beltramino, titular de la Consultoría Oscar G. Grimaux y Asociados S.A.T., primera consultora de ingeniería civil del país, iniciádose en el rubro en la década del 50, y una de las participantes del consorcio que diseñó la represa de Yacyretá en los 80, en diálogo con energiaestrategica.com opina que este cambio de rumbo tiene que ver con las posibilidades crediticias a las que actualmente puede acceder Argentina. “Ahora hay créditos externos, convencionales como el BID u otros más nuevos como financiamiento proveniente de China y Rusia que permiten desarrollar proyectos medianos y grandes”, observa.

Creo que De Vido siempre tuvo en claro los beneficios de la energía hidroeléctrica”, analiza y completa: “siempre supo los daños medioambientales de apostar por la energía termoeléctrica y lo cara que es esa tecnología para nosotros al no ser productores de petróleo, pero este último tiempo han aparecido los créditos externos que han permitido el desarrollo hidroeléctrico de estos años”.

Vale destacar que el kirchnerismo impulsó la adaptación a las normas de seguridad internacional vigente de viejos proyectos hidroeléctricos estudiados en la década del 70 y 80 para poder llevarlos a cabo. Un ejemplo concreto tiene que ver con el inicio de obras de las represas ahora llamadas Presidente Néstor Kirchner y Gobernador Jorge Cepernic, propuestas iniciadas en la década del 70 pero desarrolladas en el 2014 tras pactar con China su financiamiento. Ambas se ubican en Santa Cruz y presentan una potencia instalada cercana a los 1740 MW.

En ese sentido, Beltramino describe que su consultora se enfoca más bien a proyectos hidroeléctricos de media escala, y que en los últimos años han crecido en número las licitaciones.

Sin ir más lejos, indica que durante la semana pasada la Consultoría Oscar G. Grimaux y Asociados S.A.T. se han presentado a una licitación para desarrollar Aprovechamientos Multipropósitos de mediana potencia ubicados en la Cuenca Media Río Neuquén. “Estas represas son multipropósitos, o sea, no sólo vienen a cubrir el déficit de energía sino que permiten un manejo del agua para todo tipo de producción”, resalta el profesional.