Prescindir de la energía eléctrica no es un objetivo fácil de lograr. Al menos, esa dificultad se hace gigante cuando de grandes demandas energéticas se trata. Sin embargo, en el último tiempo, surgió un ejemplo que parece contradecir esa hipótesis. En la India, crearon el primer aeropuerto del mundo que funciona completamente con energía solar.

Grupo Edisur te cuenta de qué se trata este proyecto en un destino que, aunque parezca perdido en el mapa, el aeropuerto de Cochín, en el estado de Kerala, es nada menos que el cuarto de ese país en cantidad de tráfico internacional.

El caso de la ciudad ubicada al sur del país asiático es emblemático, además, porque no sólo goza de una autonomía energética total, sino que produce más energía de la necesaria. Por día, este aeropuerto genera un 15 por ciento más de la energía que consume a diario y se estima que, en los próximos 25 años, evitará la emisión de 300.000 toneladas métricas de carbono.

SISTEMA. 48.154 paneles fotovoltaicos producen cerca de 12 megavatios por día (Foto Grupo Edisur).

Sustentable, inteligente y económico

La construcción del aeropuerto estuvo a cargo de la empresa alemana Bosch Ltd., que ganó la licitación y afrontó el gasto de alrededor de 10 millones de dólares. Según los encargados de la terminal ecológica, esos 10 millones se amortizarán en los próximos cinco años. Asimismo, se estima que con el aeropuerto evitarán, en los próximos 25 años, la emisión de 300.000 toneladas métricas de carbono.

Cómo funciona

El sistema está compuesto por 48.154 paneles fotovoltaicos que generan 12 MWh al día. En total, el aeropuerto cuenta, en una área de 19 hectáreas, con tres plantas de energía solar que, según consigna el diario Clarín, obtienen entre 50.000 y 60.000 unidades de electricidad por día. Esta terminal presta servicio a más de 30 aerolíneas para vuelos locales e internacionales.

IMPORTANTE. El aeropuerto de Cochín, en el estado de Kerala, es el cuarto de la India en cantidad de tráfico internacional (Foto Grupo Edisur).

Ejemplos parecidos

Entre varios aeropuertos sustentables que aprovechan las energías renovables, en el mundo hay dos que se destacan por sobre el resto. En Galápagos, su aeropuerto funciona con la combinación de energía solar y eólica. Y en George, Sudáfrica, la terminal usa la red eléctrica sólo por la noche.