El proyecto de Ley 22.392 se encuentra en etapa de presentación de mociones vía artículo 137 del Reglamento Interno de la Asamblea Legislativa; el cual permite que todos los Diputados puedan presentar mociones tendientes a modificar algún extremo en la redacción de este.

Los comentarios positivos recibidos hasta el momento y las medidas concretas que se implementaron al inicio de este año elevan las expectativas por su aprobación.

“El 2022 lo empezamos con una modificación en las tarifas del ICE en la que ARESEP autoriza, de manera temporal, a que los usuarios del ICE conectados en Alta Tensión puedan usar la tarifa de usuario directo (T-UD) para la producción de Hidrógeno Verde”, señaló en un hilo de twitter el diputado Erwen Masís, impulsor del proyecto de Ley para la Promoción e Implementación de una Economía de Hidrógeno Verde en Costa Rica.

A través de un mensaje compartido para las redes sociales de Energía Estratégica, el diputado aseguró que las primeras empresas ya están llegando al país y, entre ellas, la australiana Kadelco firmó hoy un acuerdo de Asociación Público Privada con el ICE para la instalación de una industria para la producción de Hidrógeno Verde a partir de una inversión de $3.3 billones y la creación de 2600 puestos de trabajo.

Según amplió el equipo de trabajo del diputado del Partido Unidad Socialcristiana (PUSC), justamente esta semana se prevé la habilitación del 2do día para presentación de mociones donde podrían encontrarse más consensos que desacuerdos.

“El jueves 24 de febrero, es probable que avance en la Asamblea Legislativa la aprobación en primer debate del proyecto de H2v», auguraron.

Por su parte, desde el sector privado mantuvieron cierta cautela al referirse al tema pero los pronósticos siguen indicando que se llegaría a una definición en este primer trimestre:

“Esperaríamos que la votación en primer debate de este proyecto sea a finales del mes de marzo si la dinámica y agenda del Plenario Legislativo así lo permite”, consideraron.

William Villalobos, CEO de Core Regulatorio, firma costarricense especializada en Regulación de Servicios Públicos, explicó que las bases ya se están forjando:

“El país está en una apuesta decidida -desde el Gobierno de la República- por consolidar una Economía de Hidrógeno Verde:

a) se cuentan con estudios preliminares de mercado,

b) está en curso la “Estrategia Nacional de Hidrógeno” impulsada por el MINAE,

c) se publicó el Decreto No.43466 “Oficialización de la Política para el Aprovechamiento de los Recursos Excedentes en el Sistema Eléctrico Nacional para el Desarrollo de una Economía de Hidrógeno Verde

d) tal como lo indicó el diputado Masis, la ARESEP fijó al ICE la tarifa de Usuario Directo (T-UD) que incluye -por primera vez- para aquellos agentes económicos interesados en la producción de H2v un costo que ronda entre $0,03 y $0,05 por KWh consumido; tarifa muy favorable para el escenario en donde la producción de H2 se dá utilizando la energía eléctrica de la red”.

¿Qué valores de LCOH se podrán lograr? Según repasó Villalobos, estudios preliminares han concluido que Costa Rica podría estar demandando 611 kton de H2 por año en escenarios promedios al 2050.

En línea de lo anterior, reveló que partiendo de datos de LCOE a nivel de diversas fuentes renovables variables (eólico y solar) se proyectan costos nivelados de hidrógeno en donde los escenarios más optimistas al 2050 presentan costos de entre 1,24 y 1,45 USD/KgH2.

¿Qué recaudos habrá que tener para garantizar aquellos precios competitivos? Villalobos amplió:

“Si bien, en nuestro país y región aún no casos de comercialización de Hidrógeno Verde; lo cierto del caso, es que en materia de contratos para este vector -así como en cualquier tecnología de la industria de la renovables- deben tenerse en cuenta ciertas pautas que resultan medulares a considerar:

(a) asesoría altamente especializada en regulación (legal, técnica y económica);

(b) cláusulas que versen con aspectos referidos a la disponibilidad y seguridad del suministro, imprevistos, resolución de controversias con especial énfasis en la adopción de cláusulas DAB (Dispute Adjudication Board), con expertos que entiendan muy bien el Derecho Energético y la Regulación”

De allí, el CEO de Core Regulatorio agregó que para este tipo de proyectos habrá que considerar otros aspectos que van de la mano con la bancabilidad y que precisamente el contrato responda a ello; entre otras condiciones que estarán asociadas a garantías de compra en el largo plazo y condiciones de precio que aseguren el retorno de las inversiones y márgenes de utilidad en salvaguarda del equilibrio económico del mismo.

Por último, valoró de mucho cuidado la variabilidad de los precios de la electricidad y suministro de agua, ambos insumos relevantes a la producción de H2v. Por lo que, agregó que dichas externalidades deberán preverse contractualmente.