Según publicó el observatorio OETEC,  en su informe ‘Indicadores Sector Eléctrico de Argentina, Enero 2014’, entre 2004 y 2013 se adicionaron 9.257 MW en parques de generación eléctrica, de los cuales solo un 0,5 por ciento es producido por energías renovables.

Aquello representa un incremento del 52 por ciento en relación al 2003. Además, en el mismo período, se crearon 5.200 Km de líneas de alta y extra alta tensión, lo que se traduce en un aumento del 61 por ciento.

También, según se indica, se incorporó a más de 2,5 millones de hogares al servicio público de electricidad por redes de media y baja tensión, lo que representa 25,5 por ciento de los hogares sin luz eléctrica convencional.

Las obras, que se han llevado a cabo en su mayoría con fondos públicos, además de fondos mixtos (estado y privados) y privados, pertenecen al Plan Energético Nacional, diseñado hasta 2019.

Allí se estima que en mediano plazo se podrán incorporar 3.888 MW más a los parques y, a largo plazo, agregar otros 8.287 MW, sin contemplaciones para la producción no convencional.

Ahora bien, como contrapunto, el informe destaca un aumento importante en el consumo de electricidad. En dicho período, la demanda creció un 41 por ciento en el sector industrial, un 125 por ciento en el comercial y un 45 por ciento en los hogares.

Durante el verano pasado ha habido numerosos cortes de luz en distintos puntos del país. Para dar un pronóstico de la situación de esta temporada, Energía Estratégica dialogó con el ex Secretario de Energía, Emilio Apud, que aseguró que “en el área metropolitana los cortes van a ser parecidos a los del año pasado”.

El principal causante de los cortes de luz no está en la falta de generación de energía eléctrica sino en la falta de inversión de los cableados de media y baja tensión, que por su uso excesivo pueden quemarse. Según el ingeniero “no se cuentan con cuadrillas o repuestos necesarios” en el caso de que se produzca un desperfecto.

Al respecto, indicó: “hace una década, un corte de luz tenía un promedio de reparación de 4 horas de demora al año, hoy es de 27 horas; y la frecuencia de cortes era mucho más baja”.

Apuntó a que mejorar el servicio no depende de la empresa sino del gobierno, ya que al no permitir una suba de tarifas o al no aumentar las subvenciones a las distribuidoras, estas no pueden invertir. “Si uno lo compara con la tarifa, mejor servicio no se puede tener”, deslizó.

Por su parte, Gerardo Rabinovich, del Instituto Argentino de Energía (IAE), coincidió en que “probablemente no haya modificaciones con respecto al año pasado”. Argumentó que “muy difícilmente reviertan la situación del año anterior” porque hubo “muy pocas inversiones”.

En el mismo sentido que Apud, Rabinovich dijo que “las empresas –de energía- están quebradas” y que “los ingresos que tienen no les alcanzan para pagar sus gastos”.

Además, el miembro del IAE sumó que “las importaciones de energía de este año son muy parecidas a la del año pasado, y no crecen por la recesión económica”. “Se está al límite nuevamente”, contempló.

Por otro lado, el ex funcionario de la Alianza, durante la gestión de Ricardo López Murphy, analizó que gran parte de este panorama va a depender del aumento que pueda llegar a haber de temperatura en los próximos meses. “Los problemas se agravan si el calor viene en diciembre porque está toda la gente en las grandes ciudades y la demanda se multiplica”.

En el mismo sentido, para Rabinovich “el panorama es complicado”.Este año se incorporó muy poca potencia al sector eléctrico y la producción de petróleo y gas sigue cayendo”, resumió.

Otra convergencia entre los especialistas radicó en que la Argentina está lejos de poder volcar inversiones a la explotación de energías renovables, políticas de vanguardia en otros países del mundo como lo son la energía eólica y solar. “No hay condiciones para que las empresas privadas inviertan y no hay fondos suficientes del Estado para poder hacer frente a nuevas obras”, el miembro del Instituto de Energía.