Hasta ayer, las empresas adjudicatarias de proyectos de energías renovables en Argentina no estaban teniendo serias dificultades en el avance de sus obras a causa de la pandemia del COVID-19.

“Por ahora nuestra obra sigue”, confió un alto directivo de Petroquímica Comodoro Rivadavia (PCR) a Energía Estratégica. Lo hizo horas antes de que el Presidente de la Nación, Alberto Fernández, decretara el aislamiento obligatorio a partir de hoy y hasta el 31 de marzo inclusive.

A sabiendas de esta posibilidad, el ejecutivo aclaró: “De seguir incrementándose las restricciones se va a parar”.

PCR adjudicó tres proyectos eólicos en el Programa RenovAr (de subastas estatales). ‘Bicentenario’ (126 MW) que ya está en operaciones, y Mataco y San Jorge, de 100 MW cada uno, que están en vías de construcción. Lo parques desde ahora estarán parados.

Por su parte, desde Goldwind confirmaron a este medio que hasta ayer existieron algunos retrasos en los cuatro parques eólicos que están construyendo en Chubut, por 250 MW: Loma Blanca I, II, III, cada uno de 50 MW, y Loma Blanca, VI de 100 MW.

Señalan que los proyectos presentaban demoras a causa del Coronavirus, como la imposibilidad de poder importar componentes del exterior ni personal especializado para el avance de los parques, aunque aclaran que los aerogeneradores ya están en el país.

El emprendimiento con mayores inconvenientes por este tema es Miramar, de 100 MW ubicado en Provincia de Buenos Aires. Es que desde el 13 de marzo, el Partido de General Alvarado, donde se está emplazando la obra, determinó “el cierre con restricción total de ingreso al público”, lo que indefectiblemente obligó un parate en las obras. La nueva medida de Gobierno ahora generará el mismo efecto en los parques de Chubut.

En tanto, Genneia, que ya opera siete parques eólicos en Argentina, por 600 MW, estaba avanzando en la construcción de tres nuevas centrales eólicas: Chubut Norte II (26 MW), Chubut Norte III (57 MW) y Chubut Norte IV (83 MW), estas últimas dos en conjunto con la empresa PAE.

Horas antes de la medida oficial de aislamiento total, dadas a conocer después de las 21 horas (huso argentino), Gustavo Castagnino, Gerente de Asuntos Corporativos de Genneia, informó a Energía Estratégica: “la construcción de nuestros parques continúa con su ritmo normal”.

No obstante, el ejecutivo se adelantó a la medida oficial, aclarando: “pero su desarrollo (de los tres parques eólicos) podría verse afectado si se acelera el avance del coronavirus en el país y el gobierno tuviera que tomar medidas más drásticas, como una cuarentena de toda la población, con una limitación de movimientos que paralice las obras”.

Operación de parques solares y eólicos

Consultado a los directivos de Genneia y PCR sobre la operación de los parques que ya están en funcionamiento, desde ambas empresas adelantaron que no habría problemas dado que se pueden operar de manera remota.

“Genneia ha implementado acciones de carácter preventivo observando todas las recomendaciones del gobierno nacional para cuidar la salud de todos y logra, como resultado de su cultura innovadora y proactiva, asegurar la operación remota de todos sus centros operativos de manera segura a través de su Centro de Control Operativo (CECO), unidad de negocio que funciona en Pilar desde marzo del 2019”, aclaró la compañía en un comunicado.

Del mismo modo, los parques solares fotovoltaicos será operados de manera remota. Al respecto, Energía Estratégica consultó a ejecutivos de 360 Energy, máxima operadora de centrales de este tipo en Argentina.

Antes del anuncio oficial de anoche, desde la empresa señalaron que se estaban tomando “ciertas medidas de prevención, pero los operadores siguen yendo a los parques”. Aclararon que, “en caso extremo, ya estamos viendo la posibilidad de operación remota”.

Así las cosas, 360Energy empezará a operar de ese modo. Aseguran que esta práctica no baja el rendimiento de generación de las centrales fotovoltaicas, “a no ser que surja alguna falla que requiera presencia de personas para subsanarla”, indican.

Cabe señalar que, según la envergadura del parque solar, allí trabajan entre 5 y 10 personas para realizar la operación y mantenimiento.