“Corfo reitera que no existen fundamentos para imputaciones de irregularidades en el proceso de adjudicación para el desarrollo del ITL, el que ha sido totalmente transparente y ajustado a las bases de licitación”, aseguró la entidad en un comunicado al que tuvo acceso Energía Estratégica.

De este modo, el organismo de créditos chileno salió al cruce de cuestionamientos realizados por distintos referentes académicos y legisladores que acusaron al proceso de adjudicación como irregular y poco trasparente.

El lunes de esta semana, Corfo adjudicó la conformación del Instituto de Tecnologías Limpias al Associated Universities Inc. (AUI), conformado por 9 universidades estadounidenses, entre las que se encuentra la Universidad de Harvard, MIT, Columbia, Princeton, Cornell, Pensilvania, Princeton, John Hopkins, Rochester y Yale.

Del consorcio también participarán la Universidad de Atacama, la del Desarrollo, San Sebastián y la Autónoma, además de empresas como Colbún, Enel, AES Gener, Enaex, GM Holdings, Ecometales Limited, Cerro Dominador, Schwager Energy, Enor Chile, Clayton Ventures, Freitag and Company, entre otros.

Se trata de un proyecto que demandará 193 millones de dólares en los próximos 10 años, los cuales serán desembolsados por Corfo y SQM. El centro promete hacer punta en Latinoamérica en I+D (investigación y desarrollo) de energía solar, hidrógeno verde, minería sustentable y materiales avanzados de litio y otros minerales.

Una de las críticas más resonantes al proceso fue la de Enio Vivaldi, rector de la Universidad de Chile, que formó parte de una de las propuestas descartadas para la conformación del ITL junto a otras casas de altos estudios nacionales.

“Es demasiado extraño que las mejores universidades chilenas no sean consideradas como idóneas para este proyecto”, lamentó el académico al tiempo que advirtió: “es un momento de profunda preocupación”.

Por su parte, Cecilia Hidalgo, presidenta de la Academia Chilena de Ciencias, calificó el resultado de la licitación como “una falta de respeto” y “una desconfianza enorme” de las autoridades para con la comunidad científica chilena.

En esa línea, un conjunto de senadores de la oposición criticaron el proceso y lo tildaron de “irregular”.

Para relativizar las críticas esgrimidas, desde Corfo señalaron que “el directorio del ITL estará conformado por dos representantes nombrados por el Presidente de la República, uno de las universidades de la macrozona norte del país, y tres representantes de la misma zona provenientes de cada una de las industrias que se espera desarrollar”.

“Por último, y tal como lo establece la propuesta, este consorcio trabajará en coordinación con todas las instituciones que puedan aportar en estos temas, para que en conjunto hagan una mayor contribución al desarrollo de materias tan importantes para Chile”, agregaron.

Anticiparon que “las razones de la decisión de selección de la propuesta presentada por el consorcio liderado por AUI, que será el encargado de gestionar e instalar el ITL, serán conocidas una vez firmada el acta de la sesión del Consejo de 4 de enero, en las que se adoptó el acuerdo por los miembros que asistieron”.