El jueves y viernes de la semana pasada, la Federación Argentina de Cooperativas de Electricidad y Otros Servicios (FACE), organizó una doble jornada bajo el título ‘Preparándonos para los desafíos que nos presentan los nuevos paradigmas energéticos’, de la cual participó Energía Estratégica.

En ese marco, Ricardo Airasca, titular de la Comisión de Políticas Energéticas de FACE, dialogó con este portal sobre cómo considera que deben actuar las provincias ante la inminente reglamentación de la Ley nacional de Generación Distribuida mediante renovables, Nº 27.424. Según datos de la propia Federación, su entidad está presente en 15 de las 23 provincias del país, aglutinando 240 cooperativas de servicios.

Para Airasca “las provincias deberían adherir de manera tal que los usuarios puedan beneficiarse” con aspectos como de exención impositiva y el cobro de IVA.

“Como cooperativas, tenemos la obligación de defender a nuestros asociados (usuarios), que son los verdaderos dueños de las empresas, y creemos que ahí habría una limitación”, consideró el especialista ante la no adhesión de alguna provincia a la normativa nacional.

“Otra limitación será no poder acceder a los beneficios del FODIS; por más que digan que es poco (el dinero que constituye el fondo de incentivos), ningún usuario lo va a rechazar”, planteó.

Un tercer aspecto que marcó Airasca, pero esta vez burocrático, gira en torno a la posibilidad de que un usuario genere más energía de la que consume y su provincia no suscribe a la Ley de Distribuida.

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“Si no se adhieren, los usuarios jamás van a poder recibir más dinero del que están gastando porque si en algún momento la ecuación queda a favor del usuario, éste deberá inscribirse al AFIP para pagar impuestos y no les va a convenir, eso los estará limitando”, problematiza.

“Tenemos que trabajar para que todas las provincias donde hay cooperativas (nucleadas en FACE) adhieran para que se le pueda otorgar acceso pleno a generar”, enfatiza.

Por último, otro punto que, a los ojos de Airasca es esencial en la generación renovable in situ: “nosotros, en lugar de comprarle la energía a CAMMESA se la compraremos a un asociado. Y acá hay un concepto clave: la energía que compramos (actualmente) se va de nuestra ciudad, si nuestros usuarios la generan, ese dinero queda en nuestro territorio y eso es lo que hay que entender, una mejora en nuestro comercio, nuestra industria”.

“Nosotros no vemos como una amenaza este nuevo cambio de paradigma, sino como un progreso”, subraya el titular de Políticas Energéticas de FACE.