La Cámara Argentina de Energías Renovables (CADER) firmó un nuevo convenio con el Instituto Jujeño de Energías Renovables y Eficiencia Energética (IJEREE). Este será fundamental para registrar el crecimiento del sector, evaluar el potencial de las distintas tecnologías y demostrar su incidencia en la economía e industria al rededor del país.

Se trata de un amplio convenio cuya primera etapa implica estudiar las externalidades de las energías renovables, es decir los beneficios que no están directamente en el precio de la energía, y determinar sus costos.

Considerando que las renovables no convencionales ya son más baratas que aquellas que desplazan, el interés estará puesto en identificar los méritos indirectos que implican su aprovechamiento, para que luego se pueda valorizar cada aporte debidamente y hacer aún más competitivas a la tecnologías que implican fuentes de generación sustentables.

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Marcelo Álvarez, presidente de CADER, y Alejandra Cáu Cattán, directora del IJEREE, fueron las autoridades que firmaron este acuerdo días atrás en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en presencia de otros empresarios y académicos del sector.

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Los mismos señalaron a Energía Estratégica que con este convenio se podrá lograr un trabajo conjunto que permita señalar a ciencia cierta cuáles son los beneficios adicionales de la incorporación de estas tecnologías.

El abordaje incluirá temas como generación de empleo, desarrollo de economías regionales, diversificación, seguridad energética, descentralización, entre otros.

“Se trabajará sobre una economía concreta como la jujeña para ver el impacto de parámetros económicos y cuantificarlos”, señaló el presidente de CADER.

En este sentido, el departamento de “Desarrollo y Estudios Socioeconómicos” del IJEREE, cobrará gran importancia, ya que estará abocado a identificar el impacto del sector energético renovable en distintos ámbitos.

Concretamente, el Instituto jujeño funcionará como una “usina de pensamiento” enfocada no sólo a resolver problemas prácticos en su provincia desde el uso de las energías limpias y el ahorro de la energía, sino también a resignificar al sector con estudios que demuestren en números su impacto en el crecimiento de la industria y sus potencialidades en otras regiones del país.