El gobierno provincial de Jujuy, junto con el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación y la Fundación Eco Andina, construirán una central de generación eléctrica a partir de la conversión de la energía solar en hidráulica.

Silvia Rojo, presidente de la Fundación, cuenta a Energía Estratégica que el proyecto data del 2012, pero que se demoró por cuestiones de gestión política y estudios de ingeniería para montar la obra.

Explica que al trabajar en la altura, a unos 3500 metros a nivel del mar, se presentan temperaturas drásticamente bajas y fuertes lluvias que demandan un importante análisis en la utilización de materiales para llevar a cabo el proyecto.

Anuncia que como la propuesta se estiró durante dos años, la próxima semana mantendrán diálogos con autoridades para redefinir nuevos tratos técnicos. “Vamos a volver a analizar en qué circunstancias estamos, cómo estamos con el dinero recaudado (porque se trata de subsidios), qué acciones vamos a tomar primero, cómo serán las condiciones de licitación; eso recién lo vamos a saber la semana próxima”, anticipa.

Detalla que luego de las reuniones se llevará a cabo un proceso de licitación, lo que demoraría unos 3 meses en definirse, y, por último, el montaje de la obra, lo que demandará “entre 6 y 8 meses mínimo para su construcción”. Es decir, que para principios del próximo año el sistema solar-hídrico podría estar en pleno funcionamiento.

¿Cómo funciona el dispositivo solar-hídrico? El sistema solar-hídrico permitirá generar energía para abastecer durante las 24 horas del día a las localidades de Paicone, Cusi Cusi, Ciénega y Misarumi, todas ubicadas en el departamento puneño de Santa Catalina.

El problema peculiar en todos los proyectos solares es cómo acumular la energía sobrante evitando las baterías”, destaca Rojo, ya que las baterías contaminan el medioambiente. La experta dice que este sistema ha resuelto el desafío.

La especialista explica que durante el día las ciudades serán abastecidas mediante la energía que aportarán las potencias fotovoltaicas, pero se estipula una producción que en lugar de ser almacenada en baterías de litio, será utilizada para trasladar agua de una pileta colocada en una plataforma inferior hacia otra ubicada en la altura.

De ese modo, por la noche, cuando los sistemas fotovoltaicos no generan energía, el agua será liberada hacia la pileta bajo pendiente y la fuerza de la caída del líquido provocará energía hídrica a partir de microturbinas, lo que se resume en un abastecimiento eléctrico renovable durante las 24 horas del día.