En el marco del seminario para integrar la energía solar en ambientes urbanos que se llevó a cabo en el Centro Metropolitano de Diseño (CMD), destinada a profesionales, arquitectos, ingenieros e instaladores, el especialista en energía solar fotovoltaica , Juan Carlos Benvenutto, remarcó la importancia de orientar los equipos para aprovechar al máximo el potencial que presenta cada caso en particular.

Como explicó en su charla, lo primero a tener en cuenta es el tipo de instalación que se va a realizar. En este sentido, un sistema aislado se dispone, principalmente,  con el objeto de pensar el nivel de generación en base a la peor época del año, que en general es el invierno.

El panel debe aportar la energía suficiente para esta etapa del año, cuando por las bajas temperaturas crece el consumo y a la vez la disponibilidad del sol es menor a la media.

De esta manera, el entendido en la materia señala que se busca orientar los módulos de tal forma que consigan generar la mayor cantidad de electricidad durante los periodos de baja radiación. Es el primer punto que planteó a los arquitectos tener en cuenta en el seminario.

Por el contrario, aquellos sistemas que se encuentran interconectados con la red, diferencia que buscan generar la mayor cantidad de energía posible a lo largo del año, lo que modifica el posicionamiento frente al sol. “Normalmente en estos casos, es una disposición intermedia entre la de verano y la de invierno”, explicó  Benvenutto.

Por eso, el experto resalta “tener en cuenta si estamos mirando hacia el norte o hacia el sur, la inclinación va a cambiar por lógica de acuerdo a la latitud”, explicó.

No obstante, por diferentes razones no siempre es posible conseguir disponer los paneles de la forma que el instalador considera adecuada, debido a  inconvenientes que se presentan en la zona de trabajo.

En Buenos Aires, por ejemplo, Benvenutto plantea que resulta conveniente ubicar a 50º los sistemas aislados y a 30º los que se conecten a la red. Sin embargo, al ser una ciudad con tanta infraestructura, muchas veces resulta imposible. Hay muchos edificios que obstaculizan la planificación.

En estos casos– aclaró Benvenutto– buscamos la mejor postura u enfoque de acuerdo a las posibilidades. No necesariamente vamos a inventar la fórmula perfecta para encontrar el norte o el ángulo ideal, sino, hallar un nuevo ángulo que nos permita ver los recursos que vamos a tener que emplear  para que produzcan la cantidad necesaria de electricidad y a partir de ahí realizar una evaluación económica en materia de conveniencia”.