A partir de las 18 horas del día de ayer, se llevó a cabo el Seminario sobre el “Desarrollo de Energías Renovables” organizado por la Universidad Arturo Jauretche y el Clúster Eólico Argentino. Los temas abordados giraron en torno a la potencialidad de la industria nacional para el desarrollo de la energía eólica; los alcances de la nueva ley de energías renovables y su impacto en la matriz energética y la industria.

Su apertura estuvo a cargo de Darío Caresani, miembro del consejo Superior de la facultad de Ingeniería Agrónoma de la Universidad Arturo Jauretche, en reemplazo del rector de la Universidad, Ernesto Villanueva, que no pudo presenciar el evento. Concurrieron funcionarios municipales y nacionales y actores protagónicos en la realidad eólica argentina.

Luego de destacar los temas a tratar, Caresani dio paso al primer módulo vinculado al desarrollo industrial eólico.

Gastón Guarino, Coordinador General del Clúster Eólico Argentino, se hizo cargo de la moderación y los oradores fueron Rubén Fabrizio, Director Ejecutivo del Clúster Eólico Argentino, Rubén Geneyro, Subsecretario de la Pequeña, Mediana y Microempresa del Ministerio de la Producción, Ciencia y Tecnología de la Provincia de Buenos Aires, Juan Fernando Carbel, presidente del Parque Eólico de Arauco e Ismael Jadur, gerente de Marketing y Relaciones Institucionales de IMPSA.

Fabrizio habló de la importancia del desarrollo local de tecnología eólica. Alcanzar soberanía tecnológica, avances científicos y valor agregado de la producción, fueron los ejes. Además hizo hincapié sobre las fuentes de empleo que genera la industria, la posibilidad de exportar equipos eólicos e insumos a la región y evitar importar combustibles del exterior. “Parques eólicos por 1000 MW fabricados en el país significa un ahorro de divisas de 1500 millones de dólares”, arrojó.

Destacó las potencialidades eólicas del país, donde más de un 70 por ciento del territorio es aprovechable, y agregó: “nosotros no sólo tenemos e recurso natural, sino el recurso humano y el tecnológico”. Por último, reconoció a las diferentes empresas argentinas que trabajan activamente en el desarrollo de parques eólicos nacionales. Subrayó: “La Argentina es el único país en el hemisferio sur con tecnología eólica propia”.

No obstante hizo mención a la falta de financiamiento, verdadero cuello de botella que la industria nacional encuentra.

Luego, Rubén Geneyro sucedió a Fabrizio. El miembro de Metalúrgica Calviño S. A. precisó datos del Clúster Eólico Argentino, conformado por 64 empresas, y destacó la importancia de los gobiernos en el trabajo conjunto con las empresas para el desarrollo de la industria nacional.

Dio el ejemplo concreto del esquema de trabajo coordinado entre la estatal Astilleros Rio Santiago (empresa provincial dependiente del Ministerio de la Producción de Buenos Aires, con alrededor de 3000 empleados), Metalúrgica Calviño, la Universidad de La Plata y el Ministerio de la Producción. El consorcio, articulando esfuerzos, se propone fabricar componentes de aerogeneradores de alta potencia en serie. Destacó la intervención del Estado Nacional, a través del Ministerio de Ciencia y Tecnología, que facilitó financiamiento mediante el Fonarsec.

Las cosas pueden hacerse cuando hay decisión política. Creo que los actores están en la cancha y que es el Estado quien debe ayudar a facilitar los elementos para que sigan progresando”, remató Geneyro.

Por su parte, Ismael Jadur, de IMPSA, hizo una breve descripción sobre la necesidad de la energía y caracterizó a cada una de ellas, señalando la importancia de las renovables por sobre las fósiles.

Tenemos un círculo virtuoso que se genera a través de las energías renovables, que son mucho más democrática que la térmica. Porque para el desarrollo de renovables podemos participar todas las industrias, entrando en una cadena de valor que va desde el desarrollo tecnológico hasta la producción de los últimos componentes; más los servicios: universidades que proveen profesionales”, observó.

Comparó así la diferencia de importar la producción del exterior e incentivar la propia. “A veces la cadena de valor importada es una tentación, porque por lo general, grandes países vienen con soluciones llave en mano, con financiamiento detrás y con tecnología que, si bien no es superior a la argentina tiene mayor capacidad de producción de la que hay hoy en el país, facilitando 3000 MW en el plazo que uno desee”.

Explicó que el verdadero crecimiento para el país está en el desarrollo local y no en el montaje internacional. Dio el ejemplo de lo que sucede actualmente en el Parque Eólico de Arauco donde más de tres decenas de pymes han podido trabajar gracias al emprendimiento. Detalló que el 93 por ciento de los equipos se fabrican en el país.

Oportunamente, quien tomó el micrófono después de Jadur fue Juan Fernando Carbel, presidente de la firma Parque Eólico de Arauco SAPEM y responsable del montaje eólico

El arquitecto hizo un repaso de la historia del complejo de aerogeneradores, que inició con 2 MW de potencia instalada y al día de hoy está colocando 102,4 MW.

Algunos procedimientos fueron tortuosos”, manifestó sobre ciertas gestiones para el montaje del parque, aunque habló de buenas voluntades políticas dijo que al ser ellos quienes impulsaron tanto contratos como desarrollos de prueba y error, “a veces es complicado ser el primero”.

Reivindicó a la energía como motor de la economía (sobre todo en una provincia como lo es La Rioja, que para riego de cultivos necesita extraer el agua a 200 metros del suelo) y el apoyo político incondicional por parte del gobierno provincial y el nacional, a partir de los actores como CAMMESA y Secretaría de Energía de la Nación.

La disertación más esperada fue la de Esteban Kiper, vicepresidente de la Compañía que administra el mercado eléctrico mayorista, CAMMESA.

El funcionario y docente de la Universidad Arturo Jauretche hizo uso del micrófono durante casi 50 minutos. Reparó en la importancia del desarrollo del Sistema Interconectado Nacional de los últimos 10 años, justificó el fracaso de los objetivos del GENREN y la Ley 26.190 (que apuntaba a llegar al 2016 con una matriz del 8 por ciento de renovables, actualmente no llega al 1) por falta de financiamiento propia de un estado de crisis como lo fue el 2001 y de presiones por parte de los fondos buitre.

Destacó el funcionamiento de los diferentes complejos eólicos del país, que demuestran constancia a la hora de entregar energía y anticipó contratos por 180 MW a motorizarse en el primer semestre del próximo año.

Finalizando, hizo un repaso sobre la nueva Ley 27.191, aquella que con objetivos claros pretende llegar al 2017 con una matiz renovable del 8 por ciento y crecer hasta 2025 sostenidamente en un 2 por ciento anual. La reivindicó y depositó esperanzas en su instrumentación.

Por último, dieron cierre al evento Mario Kanashiro, secretario de Ambiente y Desarrollo Sustentable de Florencio Varela, Alejandra Español, subsecretaria de Comercio Exterior del Ministerio de Economía de la Nación, Gustavo Manfredi, presidente del CIPIBIC, y Erico Spinadel, presidente de la Asociación Argentina de Energía Eólica (AAEE) y eminencia en la materia.