«Venimos un poco retrasados con el plan de almacenamiento. Tenemos que empezar a despegar en 2023, dónde tenemos el primer check-point. Creo que allí vamos a fallar un poco», opinó Yann Dumont, presidente de la Asociación Española de Almacenamiento de Energía (ASEALEN), en una charla en la Universidad Politécnica de Madrid, en el marco de la feria AEMENER de carreras STEM.

El Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), aprobado en España, planea la ejecución de los fondos europeos de la Next Generation EU hasta el 2023. Se trata de 1.365 millones de euros para abordar reformas e inversiones relativas a reforzar e impulsar dichas líneas de actuación.

Esto es, incrementar la flexibilidad del sistema energético, mejorar la infraestructura eléctrica, potenciar las redes inteligentes y favorecer el despliegue del almacenamiento energético. Pero, para Dumont, los tiempos no dejan ver una rápida implementación.

«Al ritmo que vamos, empezaremos a despegar en el 2025 y lograremos consolidarnos del 2030 al 2050″ lograremos consolidarnos del 2030 al 2050», consideró el dirigente.

Cabe recordar que el PNIEC se propone llegar al 2030 con una capacidad total de almacenamiento de 20 GW Y con intenciones de aumentarlo a 30 GW de en el 2050.

Pero, para Alfonso Escuredo, business Development Manager de Ampere Energy, a España le “falta ambición” para llegar estas metas, sobre todo si es comparado con otros países de la región. “Falta una regulación favorable que permita al almacenamiento tener un papel relevante”, opinó.

Asimismo el ejecutivo comentó que en el país existen “de las mejores condiciones del mundo” indicó que para el desarrollo de las energías renovables. Indicó que si bien se está creciendo en materia de regulación, aún se está detrás de economías que están más avanzadas en este sentido, como Australia y el Reino Unido.

Dumont también se expresó sobre los retos que deberá afrontar la gestión española: «El siguiente gran desafío es como remuneramos el almacenamiento, para hacerlo interesante y rentable en todos los niveles y tanto para el generador, como el consumidor», precisó el titular de ASEALEN.

Agregó «Nos falta esa parte, la remuneración, la interacción con el mercado, ese encaje. Tendrá que cambiar mucho el mercado de la energía. Sabemos que es una cosa complicada y delicada pero es verdad.», explicó el dirigente.

Actores

Por su parte, Alicia Carrasco, CEO de Olivo energy y directora de ENTRA, comentó sobre la remuneración al operador de red: “Hoy al distribuidor se le remunera por comprar sus equipos como lo hace actualmente y en el futuro pues se les remunerará por comprar flexibilidad”.

“La directiva europea pone al consumidor en el centro de la transición enegética, y eso lo hacen dándole la oportunidad de auto consumir, de almacenar y de gestionar sus recursos y en el futuro”, valoró Carrasco.