En Chorriaca, un pequeño pueblo neuquino, el pasado miércoles 29 de octubre se instaló un novedoso sistema híbrido eólico-diésel que proveerá de energía suficiente para cubrir el gasto de los cerca de 500 habitantes que radican en dicha comuna.

Según comentó a Energía Estratégica Leandro Galzenati, Jefe de Ingeniería y Planificación de la Operación en la empresa Duke Energy Argentina, institución que llevó a cabo el proyecto, los equipos fueron importados desde Dinamarca, país pionero en materia de energía eólica. Los insumos fueron comprados a la firma danesa Danvest Energy.

Básicamente lo que se hace es que toda la generación eólica, en función del viento que haya en el momento, se inyecte a la red y ahí hay un grupo diésel que lo que hace es entregar o consumir su energía dependiendo de si está faltando o sobrando energía eléctrica respecto al consumo del pueblo”, explicó el profesional a este medio.

Galzenati señaló que el pueblo contaba con una provisión precaria de energía, abastecida con grupos diésel, pero que este sistema vino no sólo satisfacer las necesidades del uso eléctrico de Chorriaca, sino que se trata de un proyecto innovador. “El quid del sistema está puesto en el grupo diésel”, subrayó.

Reveló, acerca del procedimiento, que lo novedoso está en la inmediatez con que comienza a funcionar el generador a diésel cuando la producción eólica se torna insuficiente.

El directivo explicó al respecto que en los momentos donde las ráfagas de viento escasean y la obtención energía de los aerogeneradores es menor a la necesidad de consumo de los 140 hogares que aproximadamente habitan en la localidad, es ahí, a alta velocidad, que comienza a producir electricidad el grupo diésel.

Destacó que, en comparación con otros sistemas similares de provisión energética, hay todo un proceso de demora en el cambio de fuentes, de la eólica a la diésel por ejemplo, cosa que no sucede con este mecanismo.

Consultado por el uso de algún dispositivo de almacenamiento de energía, en el caso de que los aerogeneradores produzcan más de lo que el pueblo consume, Galzenati descartó la posibilidad de instalar baterías porque estas “no son amigables con el medioambiente”, y, además, significaría un problema en el hipotético caso de que no se produjesen suficientes vientos y se consumieran las cargas.

Dijo que en caso de excesos de energía, las autoridades la podrían aprovechar en la utilización de proyectos comunales.

En cuanto a la infraestructura del sistema, vale destacar que consta de tres aerogeneradores, que producen aproximadamente 75 KW y el sistema de control y regulación mediante el generador diésel de 125 KW, que se complementa con la carga eólica.