El cronograma que anunció ayer el presidente Sebastián Piñera establece el cese de los primeros 1.047 MW de las ocho centrales más antiguas a 2024.

Dichas unidades están en las comunas de Iquique (1), Tocopilla (4), Puchuncaví (2) y Coronel (1), y representan en su conjunto un 19% del total de la capacidad instalada de centrales a carbón.

La etapa de mediano plazo consiste en el compromiso de definir fechas en nuevas mesas de trabajo conformadas cada cinco años, que permitan establecer cronogramas específicos de retiro, dando cuenta de los impactos económicos, sociales y ambientales de esta decisión.

Según explican desde el Ministerio de Energía, todo lo anterior, con la ambición común entre empresas y gobierno para el retiro de operaciones del parque total de centrales a carbón antes de 2040.

Las primeras centrales a cerrar este año serán las unidades 12 y 13 de Tocopilla, las que iniciaron su operación hace 36 y 34 años respectivamente, y que en su conjunto suman una potencia instalada de 171 megawatts.

El acuerdo establece que las centrales que retiren su operación podrán entrar a un nuevo estado operativo denominado “Estado Operativo de Reserva Estratégica” (ERE), cuyo objetivo es dar garantías de seguridad al Sistema Eléctrico Nacional.

Las centrales en ERE solo podrán ser convocadas por el Coordinador Eléctrico Nacional en circunstancias de urgencia, en las que se prevea un importante déficit de suministro. El período en el que podrán permanecer en este estado no podrá ser superior a 5 años, previo a su cierre definitivo.

Se estima que al año 2040 el nivel de emisiones del sector eléctrico en lugar de alcanzar las 30 millones de toneladas de CO2 equivalente por año será de 4 millones de toneladas de CO2 equivalente por año.

La opinión del sector privado

En contacto con Energía Estratégica Chile, Carlos Finat, Director Ejecutivo de la Asociación de Energías Renovables (ACERA) valoró este primer paso: “los anuncios realizados esta mañana por el Presidente Sebastián Piñera, nos parecen muy positivos”.

Y amplió que “en primer lugar, se retirarán 1.000 MW de centrales a carbón, que además son las más antiguas, y por lo tanto las menos eficientes. Tan importante como lo anterior es la meta de retirar toda la capacidad de generación a carbón para el año 2040, lo que le pone fecha de vencimiento a las termoeléctricas que usan dicho combustible”.

El reto para la matriz energética, entiende que es muy importante en este camino, e incluye a los combustibles fósiles como el gas o el diésel.

“Además, se agregó la meta y el desafío de lograr que Chile alcance emisiones netas cero para el 2050, lo que también asegura finalmente el retiro del gas natural y los derivados del petróleo de nuestra matriz energética”, confió a este medio.

¿Qué medidas a favor de las energías renovables se esperan para compensar la generación a carbón que saldría del sistema?

Sobre este punto, Finat explicó que dado que las renovables “son muy competitivas” subrayó la importancia “que se desarrolle el sistema de transmisión necesario para poder transportar los bloques de energía desde un punto del país a otro, sin que sea necesario recurrir a recortar la generación por limitaciones en la capacidad de transporte en las líneas existentes”.

Y en este sentido solicitó a las autoridades el tratamiento de un “impuesto al carbono que sea pagado en su totalidad por quienes emiten y cuyo valor refleje realmente el daño ambiental de sus emisiones”.

Más opiniones

Claudio Seebach, presidente ejecutivo Generadoras de Chile, planteó que este “acuerdo voluntario es una acción concreta para enfrentar la crisis climática. Para llegar a ser carbono neutrales tenemos que impulsar dos grandes caminos. Avanzar en energías renovables, pasando del actual 45% a al menos un 75% en 2030, y segundo, electrificar los procesos industriales, hogares y transporte, alcanzando un sistema de buses públicos 100% eléctrico a ese año”.

El ingeniero ambiental Mario García, por su parte, fue menos optimista.

«Tenía muchas expectativas sobre el cronograma de descarbonización pero noto que prácticamente contempla cerrar las obsoletas y esperar a que las centrales contaminantes terminen su vida útil dentro de 20 años», planteó.

A su turno, Andrés Rebolledo, ex Ministro de Energía, valoró que el Gobierno actual continúe con la política de Estado de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

“Bien por la continuidad del acuerdo alcanzado con empresas en gobierno de Presidenta Michelle Bachelet”, planteó el experto.

Y advirtió: “el reemplazo son energías renovables, ojo con cambios normas que desaliente la inversión en este sector”. ¿Se refiere a los precios estabilizados de los PMGDs? No dio precisiones acerca de esta opinión que deslizó en cuenta de twitter.

Patricia Dárez, Gerente General de 350 Renewables, también hizo una evaluación sobre el cronograma definido.

“Un primer paso importante porque marca el discurso público. Pero claramente falta mucho para lo que se necesita hacer”, manifestó.

También lo hizo Ana Lía Rojas, socia fundadora de Ener Connex, y economista de la Pontificia Universidad Católica de Chile

“Si al cronograma descarbonización presentado hoy se le agregara i) aumento de impuesto verde y ii) impulso reducción mínimos técnicos ambientales y reducción MT de #carboneras a operación con 1 molino (respaldo gas para estabilidad), habría impacto disminución en CO2 + ambicioso”, sintetizó.