¿Qué barreras identifica que están topándose nuevos proyectos renovables, en su mayoría pequeños, que buscan financiamiento?

El financiamiento dependerá mucho del monto para realizar del proyecto. Hay un gap muy serio entre los proyectos de gran escala –digamos, por arriba de los 10 millones de dólares– y otros más pequeños –entre 1 a 10 millones de dólares– que se encuentran con que para ellos hay menos facilidades para acceder a financiamiento.

¿Este último segmento es el mayoritario en la actualidad?

Se da que ahí está la mayor parte de las empresas que hacen operaciones en México. Quien hace este tipo de proyectos generalmente es porque tiene el dinero y lo desarrolla. Pero, ¿cuál es la limitante? pocos usuarios van a tener esa cantidad de dinero para hacer la inversión.

¿Quiénes son los que sí acceden?

Los proyectos de pequeña escala que llegan a encontrar financiamiento son, por lo regular, empresas transnacionales que están haciendo operaciones en México. Allí, la toma de decisiones por ese tipo de montos muchas veces no se dan en el lado mexicano.

En estos casos, los ciclos de retorno de inversión que les exigen sus headworker –tradicionalmente en Estados Unidos, Canadá o la Unión Europea– son de menos de 2.5 años a máximo 3 años; y, a veces, este tipo de proyectos se van a los 4 o 4.5 años.

¿Por el payback se dan entonces las primeras limitantes en el proceso?

Exactamente por el compliance interno de las industrias nacionales. Cuando entras a proyectos de autogeneración el payback puede ir a los 5 o 7 años, dependiendo la tecnología; y, a pesar de que un proyecto tenga sus beneficios ambientales, ahorro de kWh, retrofits u otros, si no se cumplen las condiciones, la headquarter no acepta.

Superadas las exigencias de la empresa, ¿qué principal reto se encuentran frente a la banca?

Hay muy pocas instituciones que entran a financiar estos proyectos porque, a diferencia de Estados Unidos, en México no existe el performance contract como tal. Se desarrolló una herramienta muy parecida con apoyo de la CONUEE (Comisión Nacional para el Uso Eficiente de la Energía). Sin embargo, el reto aquí ha sido bancabilidad de los proyectos.

¿Cómo ve que nuevos proyectos renovables quieran encuadrarse en los nuevos mecanismos de compra venta de productos eléctricos?

A ese tipo de proyectos les veo una ventaja frente a las subastas. En mi experiencia como ex energy manager, puedo decir que muchas de las empresas transnacionales traen un tema de compliance en el tema del medio ambiente, esa es un área de oportunidad no explotada en su totalidad, donde grandes transnacionales necesitan reducir sus emisiones de CO2. Este mercado de nuevos competidores.

Hay una lista muy larga de instituciones o empresas que firmaron la ‘Iniciativa Clinton contra el cambio climático’ u otros a nivel global, que muchas empresas lo tienen que hacer. Es así que hoy vemos que empresas como BBVA están comprando 30 millones de kWh al año de energía renovable para bajar su huella de carbono.