Semana tras semana, los costos marginales del sistema chileno van corrigiéndose. Según la consultora Antuko, el aumento de precipitaciones de mediados de mes generó una mayor participación de las centrales hidroeléctricas en el sistema, lo cual redundó en una caída de los precios máximos en Alto Jahuel del 47% respecto a la semana pasada, ubicándose en los 91 dólares por MWh.

Sin embargo, los precios marginales aún continúan altos: un 167% más en comparación con el 2020, cuando en el mismo período los precios se ubican en los 44 dólares por MWh.

¿Cómo impacta este escenario en los contratos libres? Para indagar sobre este tema y la situación general del mercado, Energía Estratégica dialogó con Daniel Soto, Gerente Comercial de Cinergia Chile.

¿Qué opinión le merece la disparada de los costos marginales que está sufriendo Chile, que, según advirtieron desde el Coordinador, podría durar por lo menos hasta el primer trimestre del 2022?

Es una situación que sin dudas nadie esperaba en tal magnitud, y que no puede explicarse por una sola causa, sino más bien un conjunto de muchos factores que han confluido en ésta “tormenta perfecta”.

Sin dudas la sequía que está atravesando nuestro país es causa predominante, ya que afecta la generación hidráulica, pero también hay cuestiones más de fondo, como el proceso de descarbonización y la discusión en torno a la inflexibilidad del gas natural licuado, y algunas cuestiones más coyunturales, como algunos retrasos en el ingreso de nueva generación renovable producto de la pandemia, la disponibilidad de combustible o mantenimientos de centrales térmicas y el mismo aumento internacional de los precios de los combustibles.

Todos estos factores se han dado simultáneamente, generando una situación que no se imaginaba hace un año atrás.

Vemos que en el mercado se transan contratos en torno a los 40 dólares por MWh, y que en esta Licitación de Suministro los precios máximos no superan los 41 dólares por MWh. ¿Cómo conviven estos escenarios de costos marginales altos pero precios baratos de contratos, y qué efectos tenderán a provocar en el mercado?

Este es un tema que está siendo muy discutido actualmente entre las distintas empresas que participan del mercado.

Si bien no hay una relación directa entre los costos marginales (que representan los costos reales de generación del sistema) y los precios de los contratos, en mi opinión se trata de un desajuste de corto plazo.

Como dijimos anteriormente, nadie esperaba esta tormenta perfecta y los costos marginales que se están viendo, por lo que el mercado aún está tratando de interpretar estas condiciones, y si son transitorias o se van a mantener por un período más largo de tiempo. Mientras tanto, se dan licitaciones de contratos a mediano plazo (en general entre 4 y 6 años) que por el momento quedan fuera de esta coyuntura, por eso los precios que se observan. Yo diría que se observa en los contratos una especie de “inercia”, pero más temprano que tarde debería producirse un ajuste.

Por otro lado, los precios de las Licitaciones reguladas no deben considerarse dentro de este análisis, puesto que son contratos de muy largo plazo, que generalmente están vinculados al desarrollo y financiación de nuevos proyectos, y que inician suministro en 5 años más.

Por otra parte, ¿qué opinión le merece la norma técnica que establece la fijación de garantías para poder operar en el mercado eléctrico?

Es una norma que se viene trabajando hace tiempo, y que a nuestro entender tiene un defecto muy grande: no considera los denominados “contratos financieros” como respaldos al momento de evaluar la solicitud de garantías a los distintos agentes.

Esto hace que muchos comercializadores efectivamente tengan contratados respaldos para sus ventas, pero no sean tenidos en cuenta, con lo cual se exigen garantías que no debieran. Además, muchos comercializadores han pactado garantías en los acuerdos con sus respectivos proveedores, y de esta forma se estarían duplicando.

Desde ACEN (Asociación Chilena de Comercializadores de Energía) se han efectuado los reclamos correspondientes. Estamos a favor de reglas claras que garanticen a los usuarios el cumplimiento de sus contratos, pero esta norma, tal como está, es perjudicial para los comercializadores.

Habrá que estar atentos para ver qué impacto tiene en el mercado ésta nueva normativa, ya que agrega un costo adicional que muy posiblemente termine trasladándose a los consumidores finales.

Por otro lado, tanto desde Cinergia como desde la ACEN están solicitando la reducción del límite para que más usuarios regulados puedan pasarse a libres. Actualmente ese umbral es de 500 KW. ¿A cuánto se debería reducir y por qué?

No hay un número mágico, el concepto de nuestro pedido es que más usuarios pueden tener la libertad de optar, no la obligación. El umbral puede ir reduciéndose paulatinamente. El límite actual deja muchos usuarios sin esa posibilidad; en Perú el límite es de 200 KW, en Argentina, de 40 KW.

Reducir el límite redundará en un beneficio para los usuarios, pero también en un mercado más grande, que sea atractivo para que nuevas empresas orientadas a la comercialización decidan ingresar a nuestro país, generando así mayor competencia en beneficio de los usuarios. Es un círculo virtuoso. Desconocemos las razones para no avanzar con este pedido, ya que no requiere ningún cambio de normativa vigente.