¿Cómo evalúa la discusión sobre la salida de centrales a carbón?

Uno de los hitos energéticos más importantes del último tiempo es el cronograma de descarbonización. En junio del año pasado, el Ministerio de Energía constituyó la Mesa de Descarbonización Energética (MDE) y personalmente considero que fue una muy buena iniciativa, puesto que identificó la necesidad de modernizar la matriz energética y descarbonizar la generación eléctrica de Chile.

¿Hubo avances?

La mesa concretó acuerdos voluntarios, pero vinculantes, entre el gobierno y las empresas socias de Generadoras. No obstante, se debe destacar que en el proceso faltaron actores importantes. Ni ACERA ni ACESOL, que son asociaciones gremiales cuyos socios han impulsado la revolución renovable en Chile, fueron invitadas a ser parte de la mesa.

¿Cuántos megavatios a carbón debieran retirarse del sistema? 

Actualmente Chile tiene instalados 23.000MW de centrales de generación, de los cuales 4800MW son carbón.

¿Y qué empresas participan?

AES Gener cuenta con el 52% del total; les seguiría Engie, con 28%; Enel, con 10%, y Colbún con 3%. Hay también en la matriz 4500MW Gas natural y 3000MW son diesel. No obstante, estos números pueden llevar a confusión puesto que nos hablan de capacidad instalada y no de generación (que es el parámetro ligado a las emisiones).

¿Cómo impacta en la matriz?

El carbón es una de las principales fuentes de generación en Chile. El porcentaje de generación exacto varía de año a año, dependiendo principalmente de la hidrología. En el 2018, el carbón supuso un 39% de la generación y habría sido la tecnología más utilizada seguido de la hidroeléctrica (31%). El gas natural habría estado en un 15%. La solar FV 7%. La generación eólica, fue un 5% del total. La generación diesel representó alrededor del 1%.

El carbón tiene efectos adicionales puesto que las emisiones de CO2 asociadas por MWh generado son hasta un 50% mayores que si se utilizara gas natural.

Teniendo en cuenta los intereses en juego…¿Cómo debería coordinarse el plan de salida de centrales a carbón?

Si nos fijamos en el detalle del cronograma, se plantea el cierre de 1000MW de carbón en los próximos 10 años. Es decir, saldrían de operación 8 centrales (el 20%).

4 de ellas (Tocopilla U12, U13, U14 y U15) tienen casi 60 años de antigüedad, por lo que estarían llegando al fin de su vida útil. De media, las centrales a carbón se retiran a los 54 años. Y mantenerlas más allá de eso, suele incurrir costos importantes de mantenimiento. De las otras cuatro, Bocamina tiene 49 años, Tarapacá 20 años, Ventanas 1 y 2 tienen 55 y 42 años.

Quedarían 20 centrales de carbón, el 80%, que no tienen actualmente cronograma de salida. Infraestructura Energética de Mejillones (IEM) empezó a generar hace pocos días.

¿Cómo impacta esta demora?

Con este panorama, es difícil justificar que se esté tomando la situación ambiental como la emergencia climática que es. A mí me gustaría que posicionemos realmente a Chile como el líder en descarbonización que necesitamos ser. Chile es un país pequeño, que en emisiones globales no tiene el peso que tiene China, India o Estados Unidos, pero si miramos las emisiones per cápita, podemos ver que tenemos un rol muy importante y clave que jugar. Como sede de la COP25, deberíamos hacer todo lo posible para ser un ejemplo a seguir, tanto en la región como a nivel global.

¿El sector de las energías renovables hará alguna propuesta a las autoridades planteando acelerar el reemplazo de centrales a carbón?

En el camino a seguir hay dos temas principales que se deben abordar, uno es la descarbonización de la matriz eléctrica, 100% renovable cuanto antes, ojala en los próximos 10 o 15 años, y el otro es la electrificación tanto del transporte como de la calefacción.

¿Alcanza con plantear las metas hacia 2040?

Varios países de la región, Uruguay, Costa Rica y Paraguay, tienen una matriz prácticamente 100% renovable. En Chile estamos en una posición privilegiada que nos permitiría una descarbonización coherente con la planificación energética y la seguridad de suministro.

¿Cómo se compensaría la intermitencia las renovables reemplazando centrales a carbón?

A parte de la energía eólica y solar fotovoltaica que han bajado significativamente los precios de la energía, también tenemos muchas tecnologías renovables que además pueden generar las 24h. El desierto de Atacama es el lugar perfecto para implementar concentración solar, CSP. Tiene gran irradiación directa (DNI) con una variabilidad interanual mucho menor que la hidrología y no tiene la volatilidad e inseguridad asociada a importar combustibles fósiles. Ya tenemos una central de Geotermia. Tenemos grandes reservas de litio que podrían ser una materia prima clave en almacenamiento. Y adicionalmente hay proyectos muy interesantes que unen tecnología FV con bombeo hidráulico.

¿Y por qué no se avanza en esta dirección?

Solo hacen falta los instrumentos regulatorios para que estos proyectos y visión puedan materializarse. Al final, en Chile siempre hablamos del mercado, pero las reglas del juego que crean ese mercado las pone la regulación y por mucho tiempo esas reglas han favorecido una matriz hidro-térmica que ha externalizado costes y además está quedando obsoleta.