El Ministerio de Minas y Energía dio a conocer el borrador de la ‘hoja de ruta despliegue de la energía eólica costa afuera en Colombia’ (ver), documento en estado de borrador que quedará sometido a consulta pública hasta el próximo viernes 25 de febrero.

Se trata de un documento robusto de 218 páginas que plantea escenarios de crecimiento de la tecnología, análisis de costos, recomendaciones, el potencial de diferentes zonas, la cadena de suministro, la capacidad de infraestructura de transmisión y la disposición portuaria, consideraciones ambientales, entre otras cosas.

“Es crucial entender el papel de la energía eólica costa afuera en el futuro mix energético del país, para ayudar a satisfacer la demanda local y electrificar la economía”, recomienda el documento (descargar) y propone hacer foco sobre ocho temáticas: Objetivos de volumen y visión; Concesiones, consentimientos y permisos; Conexión a la red y planificación de la transmisión; Infraestructura Portuaria; Desarrollo de la cadena de suministro; Financiación; Ingresos; y Salud, Seguridad y Educación.

Además, solicita a la UPME incorporar el programa como parte de su próxima iteración de los Planes de Expansión de Generación y Transmisión y al Ministerio de Minas y Energía a proponerse objetivos al 2030.

Dos escenarios: ‘bajo’ y ‘alto’

El ejercicio propone dos posibilidades, una de alta penetración y otra de baja, dependiendo el grado de participación del Estado como rector de esta política de crecimientos.

“El escenario «bajo» representa un enfoque de no intervención por parte del gobierno, en el cual la energía eólica costa afuera no está incentivada y la mayor parte del crecimiento de las energías renovables proviene de otras tecnologías”, advierte el relevamiento.

Explica que esta situación asumiría que la energía eólica costa afuera se desarrolla y adquiere en situaciones específicas de forma individual, en proyectos de menor tamaño (por ejemplo, <500MW) y sin el establecimiento específico de una estrategia nacional prospectiva y un programa de adquisiciones específico para la energía eólica costa afuera.

Se presume que el escenario bajo se puede lograr sin un plan de expansión de transmisión dedicado, aprovechando tanto los refuerzos normales durante el período, como concentrando el despliegue más cerca de los centros de carga de Cartagena, Barranquilla y Santa Marta.

El reporte estima que esta situación prevería 200 MW eólicos marinos para 2030; 500 MW para 2040; y 1,5 GW para 2050, sobre una base acumulativa.

En cambio, “el escenario «alto» representa un crecimiento alcanzable, pero acelerado del desarrollo de la energía eólica costa afuera, en el que el gobierno ha seguido algunas de las recomendaciones clave de este informe y por ello la energía eólica costa afuera se posiciona como la tecnología para apoyar sus ambiciones de energías renovables”.

Esta situación supone que la energía eólica costa afuera se desarrolla a escala comercial (incluidos proyectos a nivel de 1 GW), a través de un programa de adquisiciones específico de tecnología dedicado.

“Para lograr el objetivo de 2030, será necesario evaluar las mejoras de transmisión adicionales, que actualmente no se están considerando. Para lograr los volúmenes significativos en el período 2030-40, y especialmente en el período 2040-50, será necesario emprender un programa significativo para construir la capacidad de transmisión necesaria”, advierte el documento.

En efecto, de plasmarse estas políticas, el escenario alto asume que se desarrollan proyectos de las regiones costeras central y oriental del país, además de proyectos tempranos más cercanos a los centros de carga costera.

Las proyecciones son: 1 GW para 2030, 3 GW para 2040 y 9 GW para 2050, sobre una base acumulativa.