La subasta es necesaria para asegurar capacidad instalada adicional a la que ya se tiene prevista hasta 2019 con la central Hidroituango (EPM), y se pueda atender la demanda nacional en primeros años de la próxima década.

Cada año se revisa la demanda y se mira necesidades con horizonte de 4 o 5 años. Estamos revisando y lo más probable es que haya subasta a finales de año. No vería por qué esperar más, el año entrante ya me parece lejos”, comentó a EL COLOMBIANO Jorge Pinto Nolla, director de la Creg.

Con el funcionario coinciden los expertos reunidos en el noveno Encuentro Anual del Sector Eléctrico, que se realiza este lunes, en Bogotá, y organizado por la Asociación Colombiana de Generadores de Energía (Acolgén).

La subasta es importante hacerla pronto, porque antes el fenómeno de El Niño aparecía cada cinco o seis años, ahora es probable que se repita cada dos o tres años. Además, las plantas que les asignen cargo por confiabilidad se demorarán varios años en construir”, agregó Ángela Montoya Holguín, presidenta de Acolgén.

Por su parte, el ministro de Minas y Energía, Germán Arce, se mostró más cauto frente a la posibilidad y señaló que la discusión de fondo es cómo incorporar a la matriz de generación nacional proyectos de energías renovables no convencionales, como pueden ser a partir de energía solar (fotovoltaica), viento (eólica), desechos (biomasa).

En ese sentido, aún falta reglamentar aspectos de la Ley 1174 de 2014, que ofrece estímulos para el desarrollo de dichas tecnologías de generación.

Vamos a mandar señales que nos permitan garantizar la confiabilidad del sistema eléctrico, con criterios de eficiencia económica, y por eso se traerán a la discusión a los usuarios regulados (hogares y comercio) y no regulados (industria)”, respondió a este diario el ministro Arce.

Sin embargo, desde la orilla de los generadores termoeléctricos, también se deben decantar antes varios temas que encienden incertidumbres entre los inversionistas de esos nuevos proyectos que agreguen megavatios al país.

Hay incertidumbre en varios frentes, por ejemplo, si el Ministerio de Hacienda decide impulsar impuestos al carbono, un inversionista no se mete a un proyecto de generación a carbón, si en el año tres de construcción le aparece un impuesto por pagar”, comentó Alejandro Castañeda, director de Andeg, gremio de plantas térmicas.

En lo que tanto regulado, Gobierno y gremios de generadores coinciden es que se requiere mayor complementariedad en la matriz energética, pues hoy depende en gran medida de hidroeléctricas, que entregan menos energía en tiempos de sequía, unas plantas térmicas que no siempre disponen del gas suficiente para responder en esos momentos críticos y aún son incipientes en Colombia otras tecnologías.