Colombia emerge como un nuevo centro para la inversión en energía solar

Compartimos una columna de opinión elaborada por Ramon Nuche, director general de AESolar para América Latina.

Colombia, conocida por su rica biodiversidad y paisajes impresionantes, es uno de los países con la geografía más favorable para el uso de la energía solar. En los últimos años, la región ha presenciado un aumento significativo en la adopción de este tipo de generación de energía, impulsado por políticas gubernamentales favorables y un potencial abundante de luz solar. 

En el país, el modelo que más se ha popularizado es el de la generación distribuida, que implica la instalación de pequeños sistemas solares en hogares, empresas y edificios. Este enfoque, que es descentralizado, permite que los consumidores puedan generar su propia electricidad y, en consecuencia, reducir sus facturas de energía. Sin embargo, cuando se trata de proyectos más grandes, como la red eléctrica nacional, por ejemplo, la generación a gran escala sigue siendo una mejor opción. Ambos enfoques tienen sus méritos. 

La generación distribuida promueve la independencia energética y reduce la carga sobre la red central, permitiendo que la población perciba la diferencia económica más rápidamente. Por otro lado, los proyectos a gran escala pueden proporcionar energía a áreas remotas y contribuir a los objetivos nacionales de sostenibilidad. 

El escenario colombiano actual muestra que, según datos oficiales, la capacidad instalada de energía solar fotovoltaica en el país alcanzó los 457 megavatios (MW). Además, en enero de 2023, Ecopetrol, una empresa local de energía, colaboró con Total Eren para construir un parque fotovoltaico en el país con una capacidad aproximada de 100 MWp¹.

Para el resto de 2024, se espera que el mercado colombiano de energía solar continúe creciendo. Se espera que el tamaño del mercado aumente de 962,14 MW en 2023 a unos impresionantes 8.349,76 MW para 2028, con un CAGR del 54,06% durante el período de pronóstico. Las políticas de apoyo del gobierno, el crecimiento urbano y el abundante potencial solar son factores que impulsarán este crecimiento. 

Además, la reducción de los costos de los módulos solares, los avances en la fabricación y la abundancia de radiación solar son otros factores que influyen para que la energía fotovoltaica siga dominando el mercado. 

Colombia está en el camino correcto para convertirse en un líder regional en energía solar, contribuyendo a un futuro más limpio, renovable y accesible.

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