Ya sea mediante proyectos urbanísticos totalmente nuevos o incorporándose a centros urbanos ya existentes, el concepto de ciudades inteligentes está cada vez adquiriendo más presencia en todo el mundo.

Detrás de él está un tipo de desarrollo urbano basado en la sustentabilidad y la eficiencia, con un respeto extremo del medio ambiente y el bienestar de la sociedad, apelando sobre todo a las nuevas tecnologías.

Un ejemplo es Fujisawa SST, un proyecto japonés de 19 hectáreas desarrollado en conjunto por el sector público y un consorcio privado de 18 empresas —encabezadas por Panasonic— y cuyas primeras 19 casas, de las 3.000 que contempla, comenzaron a habitarse en noviembre pasado.

El objetivo de los diseñadores es que las emisiones de carbono sean 70 por ciento más bajas que las que tenía una ciudad del mismo tamaño en 1990. En cuanto al consumo de agua, aspiran a que sea 30 por ciento menor.

Además, debido a la historia geológica de Japón, las edificaciones son a prueba de sismos. No solo eso: un edificio del complejo funciona como central de emergencia en caso de terremotos e incluye lugar donde almacenan alimentos no perecederos, equipo de primeros auxilios y energía para tres días.

Otro proyecto bastante avanzado es Songdo, en Corea del Sur, que es apoyado por Cisco (empresa dedicada a la fabricación, venta, mantenimiento y consultoría de equipos de telecomunicaciones). Es un nuevo distrito de negocios de Seúl que está completado en un 60 por ciento y alcanza una población de 70 mil personas, un tercio de las que proyecta para 2018, cuando está prevista su inauguración oficial.

Songdo incluye un sistema de extracción de basura mediante tuberías, que la lleva desde cada apartamento directamente a un centro especial donde es procesada, por lo que no hay basureros en las calles. Además cuenta con avanzados sistemas de domótica (encender o apagar la luz de un dormitorio mediante un celular o que reconozca que el sol genera demasiado calor en una zona de la casa y haga desenrollar un toldo).

En India, en tanto, el gobierno anunció un plan para construir al menos 100 ciudades inteligentes, comenzando con Dholera, en el corredor industrial Delhi-Mumbai, que aspira a transformarse en el Shanghai indio. Cada hogar de esta ciudad de 22,5 kilómetros cuadrados estará conectado a luz eléctrica, gas, agua e internet mediante una red inteligente.

En América

Más allá de los nuevos proyectos, el concepto también está cambiando urbes existentes de América.

Es así como General Electric desarrollará un recambio completo de luminarias en la ciudad de San Diego (California) con tecnología LED, a las que se les incorporará una administración inteligente manejada por internet, destaca Jeremías Aryan, marketing manager para el Cono Sur de la empresa.

Esto incluye sistemas de geoposición, y telegestión. «Podemos definir en qué espacio va la luz y dirigirla solo adonde queremos, con lo que no hay contaminación lumínica y tampoco desperdicio», dice. Al tener todos los dispositivos de iluminación con un sistema inteligente «es posible administrar diversas funciones, desde estacionamientos hasta la seguridad y el control del tránsito».

En Montevideo se conoce el modelo. De todas formas, no integra la lista de urbes latinoamericanas con potencial para transformarse en ciudad inteligente, según Cisco.

En Chile el concepto funciona desde el año pasado en Ciudad Empresarial, una suerte de zona franca uruguaya. En el mundo cada vez son más las que se unen y las empresas se muestran interesadas en aportar al fenómeno.