¿Cuántos megavatios de proyectos tiene en ejecución Ciudad Luz?

Hoy día, tenemos más de 5 megavatios construidos en proyectos solares fotovoltaicos de autoconsumo y un pipeline de proyectos en el orden de entre los 8 y 10 MW para el año que comienza.

Tengo entendido que fijaron un objetivo de construir más de 30MW en proyectos solares en los próximos 5 años, ¿esta meta se mantiene? 

Efectivamente, aspiramos a ello. Aunque, a decir verdad, la expectativa es poder superar la construcción de los 30 megavatios. Hoy existen en torno a 40 megavatios operando en netbilling en Chile, con un crecimiento que duplica el tamaño del mercado cada año en los últimos 2 a 3 años. Esperamos aportar significativamente al crecimiento de la autogeneración solar en Chile y Latinoamérica.

¿Cuántos megavatios proyectan asegurarse año a año?

De aquí a un par de años, apuntamos llegar a estar en los 10-20 MW anuales en proyectos de autoconsumo en Chile.

Para lograrlo, ¿su oferta en Chile se focalizará más en clientes libres o regulados?

En Chile venimos trabajando hace unos años en el marco de net billing, que hoy está disponible para clientes regulados. Independientemente a esto, contamos además con desarrollos de proyectos de autogeneración solar para clientes libres. Por lo que, ambas alternativas son posibles y nos centramos en proyectos en el sector agroindustrial, inmobiliario, educacional y faenas mineras.

¿Cuáles son las principales variables del mercado y su empresa que identifica que determinarán el apalancamiento de nuevos proyectos?

Por el lado de nuestra empresa, lo primero que destaco es que logramos estructurar financieramente nuestro modelo de negocios. A partir de allí, tenemos una arquitectura que nos permite financiar proyectos y poder ir generando el portafolio de nuevos contratos que sustentan el crecimiento.

Entre las condiciones que dependen del contexto del mercado, las que más impacto producirán creo que tendrán que ver con el cambio regulatorio, la ampliación del límite de potencia a la autogeneración y como el net billing ha estado penetrando en Chile. Además, la regulación de generación distribuida avanza en otros países de la región, lo que nos lleva a proyectar negocios a futuro en otros países también, como Colombia y Perú.

Respecto a cambios regulatorios, ¿qué esperan que se resuelva prontamente?

Lo que se está trabajando en Chile de manera intensa es el proyecto de ley que reforma la Ley de Distribución Eléctrica. El proyecto de ley se va a ingresar a marzo al parlamento, aunque estos cambios implican una discusión que no se tramita en pocos meses. Lo más interesante es la apertura a la competencia en distribución eléctrica, la creación de nuevos actores en provisión de servicios energéticos distribuidos, en comercialización y agregación de demanda, junto con un tratamiento más transparente de la gestión de la información de consumos y operación de la distribución eléctrica.

Se identifican algunas barreras con respecto a clientes libres y regulados que quieren cambiar de esquema pero mantener sus proyectos solares, ¿advierten que puede resolverse en proyecto de Ley?

Los clientes libres son aquellos con más de 5 MW de potencia conectada. Hoy existe la posibilidad de que aquellos clientes que tengan más 500kW de potencia contratada puedan elegir ser libres o no.

La nueva regulación –de acuerdo con lo que hemos conocido del proyecto de ley– incluiría que la autogeneración va a ser posible para todos los clientes que tengan la posibilidad de ser regulados, independientemente de que sean libres. Esto quiere decir que si se mantienen este límite, qué es lo que se está planteando, cualquier cliente que tenga 5 MW de potencia conectada o menos podría instalar autogeneración con renovables.

¿Qué desafíos quedarán a partir de allí?

Después de la ley, habría que ver todo el entramado normativo y reglamentario para que sea más simplificado el proceso de desarrollo y conexión, evitando toda la parte administrativa y proceso de conexión que tienen los PMGD para proyectos cuya vocación es el autoconsumo, aunque sean de mayor tamaño que el actual límite de 300 KW.

¿De qué dependerá el éxito de nuevos modelos de negocios en el nuevo marco legal y normativo?

Habrá que aguardar por conocerlo en detalle y saber cómo serán las tarifas cuando se inyecta y consume la energía a partir de fuentes renovables, lo que va a definir los arreglos contractuales que impacten en este negocio.  Lo que es claro, es que la política pública debe reconocer el rol de los recursos energéticos distribuidos en la transición energética. 

Con la actual regulación del net billing tal como la conocemos, el mejor modelo de negocios que funciona es el que nosotros hemos implementado en los últimos años, que alinea los incentivos para los clientes y para nosotros que invertimos en la planta de generación y vendemos la energía a los clientes a precios más competitivos que el suministro convencional de la red.

Eventualmente, los modelos de negocios pudiesen transformarse porque empieza a ser cada vez más conveniente optar por almacenamiento in-situ en cada centro de consumo o en proyectos de almacenamiento de mediana escala en redes de distribución. Aspectos como estos irán modificando los modelos de negocio y la participación de los agentes del mercado.

¿También dependerá del crecimiento de instrumentos específicos provistos desde la banca local?

Los mecanismos para financiar proyectos son fundamentales. Existen empresas que ofrecen esto porque se han estructurado para ofrecer este tipo de servicios y vemos que tímidamente la banca empieza a brindar soluciones específicas. Los bancos privados están mirando que nos falta un poco más de volumen y creo que es lo que viene a futuro.

En Chile cerramos el 2019 con alrededor de 40 megavatios de proyectos net billing, lo que es un volumen interesante para que la banca empiece a desarrollar instrumentos. Por lo que creo que esto podría empezar a ocurrir este año y consolidarse en 2021.

¿Cómo evalúa el interés de la demanda en Chile, que es uno de los mercados más maduros de la región en net billing?

El mercado se está empezando a consolidar y genera apetito a la demanda. Hay interés de consumidores de tamaño mediano y grande, lo que demuestra que hay madurez de este pequeño mercado que surge y hay confianza de los usuarios de que esta es una alternativa técnicamente confiable y económicamente atractiva.