La CIFI,  una institución financiera regional no bancaria fue creada en 2001 por la Caja Madrid, rebautizada Bankia después, en conjunto con la Corporación Interamericana de Inversiones (CII), el brazo financiero del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para el sector privado, orientada exclusivamente a Latinoamérica y a proyectos de infraestructura medianos y pequeños, de entre 50 y 200 millones de dólares.

Luego de empezar operaciones en Washington, desde 2016 implantó su cuartel general en Panamá por las múltiples ventajas que les ofrece y “la cercanía a la región y a los proyectos”. De hecho, Centroamérica concentra el 33 por ciento de todos los que ha financiado, seguido de la región Andina con el 25 por ciento.

La emisión verde está “a la espera de la Superintendencia del Mercado de Valores” para hacerse pública con todos los detalles y el uso del dinero que levante será “exclusivamente destinado para proyectos que cumplan con los objetivos de Naciones Unidas” en cuanto a preservación del medioambiente y combate a la crisis climática en Latinoamérica.

El gerente general de CIFI, el español César Cañedo Arguelles, lo tiene claro, la apuesta “está en boga ahora, pero nosotros comenzamos con ello hace 13 años”, en el sentido de casar los proyectos que financiaban con la responsabilidad ambiental y es por ello que tienen su propia “lista de excepciones” que nunca respaldarían, como la minería, la caza de animales en peligro de extinción como las ballenas o que generen perjuicios a la sociedad.

Por estatutos, y por convicción, la CIFI solo se concentra en Latinoamérica y el Caribe, “porque es una región muy grande, con mucha oportunidades y donde la oferta de proyectos aún no alcanza a copar la cantidad de recursos disponibles en el mundo para financiarlos”, explicó Cañedo, quien está desde su fundación en la organización.

De acuerdo con sus cifras, en el mundo hay unos 400.000 millones de dólares de inversores esperando donde colocar ese dinero, por lo que aseguró que lo que hace falta es “más promoción de proyectos en la región de Latinoamérica y el Caribe que se ajusten a los principios de la ONU.

En Panamá, ha estado involucrada en el financiamiento de proyectos diversos, como el Parque Eólico de Penonomé, el Parque Fotovoltaico El Espinal, Parque Fotovoltaico Panasolar, algunas pequeñas hidroeléctricas en la provincia de Chiriquí, entre otros, pero también está interesado en proyectos de transporte, iluminación, logística, agua, saneamiento, manejo de residuos “que ayuden a combatir la crisis climática”.

El perfil de su accionariado era ya entonces uno de los rasgos más singulares de la entidad, que al día de hoy cuenta con entidades privadas (Caixa Banco Investimento, Banistmo, Banco Pichincha e Itau-Unibanco); entidades multilaterales (la Corporación Financiera Internacional, Banco Centroamericano de Integración Económica y Banco de desarrollo del Caribe); y fondos de inversión (Norwegian Investment Fundfor Developing Countries y Finnish Fundfor Industrial Cooperation), de acuerdo con el ejecutivo.

Actualmente, el principal accionista de CIFI es el Fondo de Inversión Noruego para los Países en Desarrollo (Norfund) con el 34,30% de las acciones.

CIFI cuenta con un equipo humano de 40 personas “cohesionado que ha permanecido vinculado a la compañía desde su fundación y que ha acumulado una experiencia que no tiene competidores en el sector”, apuntó.

El modelo de negocio de la organización está diseñado para dar respuesta al cliente de una manera eficiente al enfocarse en la evaluación y mitigación de riesgos, apuntando a un proyecto que sea técnica, financiera, social y ambientalmente viable, aseguró.

Hasta la fecha, ha participado en el financiamiento de más de 180 proyectos, lo que representa una inversión total de más de 1.500 millones de dólares, pero en el récord “histórico” suma unos 20.000 millones de dólares.

De acuerdo con la fuente, el 45 por ciento de su portafolio actual está en las inversiones verdes. Ofrece préstamos corporativos, “project finance” y financiamientos a largo plazo, “hasta 15 años y competitivos en el mercado”, aclaró Cañedo Arguelles.