Durante la semana pasada trascendió que la científica argentina de 47 años, Fabiana Gennari, fue premiada por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO, por sus siglas en inglés) por su proyecto concerniente a la generación y almacenamiento de hidrógeno, por un lado, y a la reducción y aprovechamiento del dióxido de carbono, por otro.

En efecto, además del reconocimiento del organismo internacional, tan prestigiado dentro de la comunidad científica mundial, la doctora en ingeniería e investigadora del Conicet en el Centro Atómico Bariloche (CAB, CNEA) recibirá 250 mil pesos para profundizar en su proyecto científico.

Vale destacar que desde el año 2000 Gennari encabeza un grupo de trabajo, integrado por once profesionales, que busca mejorar los procesos de producción de hidrógeno a partir de otras fuentes energéticas.

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¿En qué consiste el proyecto?

En diálogo con energiaestrategica.com, la investigadora detalla que el proyecto consta de 4 partes: 2 asociadas al hidrógeno como vector energético y otras 2 a la mitigación de dióxido de carbono en procesos de generación eléctrica y fabriles.

“En el caso del hidrógeno, lo que hacemos es tratar de producir el combustible por un proceso catalítico a partir de residuos que se fermentan y que producen una mezcla de etanol y agua. En esta etapa empleamos catalizadores diseñados por nuestro grupo, que permiten convertir la mezcla etanol y agua en hidrógeno (con CO2). Una vez obtenido ese hidrógeno, en la segunda parte de este proceso, proponemos almacenarlo en materiales (que nosotros también desarrollamos) capaces de capturarlos como una esponja y retenerlo en su interior”, resume Gennari.

La investigadora del Conicet asegura que “este desarrollo sería de gran utilidad en una aplicación estacionaria, como para producir el hidrógeno en lugares alejados, a través de los procesos catalíticos mencionados”. Señala que este proceso podría capitalizar energía renovable intermitente, como la eólica y la solar, acumulándola mediante hidrógeno en momentos de picos de generación para luego utilizarla en aquellos períodos de picos de consumo.

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Como segunda parte del proyecto, el grupo de investigación liderado por Gennari busca reducir emanaciones de dióxido de carbono. La investigadora explica que esta etapa es complementaria de la primera, ya que su proceso catalítico para generar hidrógeno mediante etanol produce también emisiones de Co2, las cuales debían eliminar para que la propuesta fuera sustentable.

La reconocida investigadora precisa que para ello desarrollaron materiales capaces de capturar selectivamente el dióxido de carbono. Proyecta: “Estos materiales pueden ser puestos en chimeneas de grandes industrias como cualquier fuente de emisión de Co2, como centrales termoeléctricas, lo que permitiría reducir las emanaciones”.

Como última arista del proyecto, complementaria a la anterior, Gennari expone: “Los mismos catalizadores que utilizamos para producir hidrógeno, son de utilidad para convertir el dióxido de carbono en otros productos de interés en la industria química, como el metanol, utilizado en la industria del plástico”.

Remata: “De esta manera generaríamos un ciclo virtuoso en el que evitaríamos emanaciones al medioambiente al mismo tiempo que le damos una utilidad al Co2 para el proceso productivo”.

“Este avance científico no hubiera sido posible si no hubiera contado con todo mi grupo de trabajo”, cierra la investigadora del Conicet en el Centro Atómico Bariloche.