China realizará esfuerzos concretos para combatir el cambio climático al desarrollar un sistema de energía con baja emisión de carbono, de acuerdo con un plan de compromiso nacional presentado hoy a la Organización de las Naciones Unidas (ONU), consignó la agencia Xinhua.

Pekín planea incrementar su capacidad instalada de energía eólica y de energía solar a 200 gigavatios (GV) y alrededor de 100 GV, respectivamente, para el año 2020, señala el plan titulado «Proyectadas Contribuciones Decididas a Nivel Nacional» (PCDN).

El país se comprometió a aumentar el uso de gas natural, el cual se espera que constituya más de 10 por ciento de su consumo primario de energía para el 2020.

Para el 2014, la capacidad instalada en China de energía eólica conectada a red llegó a 95,81 GV, esto es 90 veces el volumen de 2005, mientras que la capacidad instalada de energía solar fue de 28,05 GV, 400 veces más que en 2005.

El país se comprometió a aumentar el uso de gas natural, el cual se espera que constituya más de 10 por ciento de su consumo primario de energía para el 2020, y bajo consumo de carbón al mejorar la eficiencia de centrales eléctricas recién construidas que funcionan con hulla, indica el plan.

China ha invertido agresivamente en la producción de energía con baja emisión de carbono porque el mayor emisor de gases con efecto invernadero del mundo trata de cambiar su red de energía hacia fuentes de energía más limpias. Como resultado, ha aumentado la instalación de nueva capacidad de generación hidroeléctrica, eólica y solar, aunque el carbón sigue siendo la principal fuente de energía de China.

El consumo de carbón representa alrededor de 66 por ciento del consumo primario de energía de China, 35 puntos porcentuales superior al promedio mundial.

China prometió elevar la parte de combustibles no fósiles en su consumo primario de energía a alrededor de 20 por ciento para el año 2030, señala el plan. En 2014, la proporción era de 11,2 por ciento.

Para ayudar a reducir las emisiones de carbono, el país brindará un mayor apoyo financiero y expandirá un sistema de comercio de emisiones de carbono a nivel nacional a partir de un programa piloto que opera en siete ciudades, entre ellas la capital Beijing, Shanghai y Shenzhen.

Fuente: China Infonews