Durante el mes pasado se dio a conocer un estudio revelador: una serie de parques solares en Chile presentaron numerosas fallas en los centros de transformación (49%) y paneles fotovoltaicos (27%), que en conjunto representan el 76% de los problemas detectados.

El análisis fue realizado sobre 8 plantas fotovoltaicas ubicadas en la Región de Atacama (Chañares, Lalackama, Luz del norte, Parque Solar los Loros, Salvador y Solar Diego de Almagro) y en la Región de Antofagasta (Finis Terrae y Solar Jama), parques que representan el 42% de la capacidad instalada solar en el país (585 MW).

La autoría del estudio pertenece a las consultoras Encare y Energía 360, que realizaron el trabajo a pedido del Programa de Energía Solar de Chile, organismo que forma parte de Transforma CORFO y es ejecutado por el Comité Solar.

Como se puede observar en el documento, en lo respectivo a los centros de transformación las fallas se deben principalmente a problemas en los inversores de potencia (fabricante, firmware, programación, componentes, etc.) y a problemas de tensión y frecuencia de la red, es decir, no corresponden a dificultades directas de la operación de la planta. Mientras que en el caso de los paneles fotovoltaicos, los problemas se deben principalmente a roturas por vandalismo (acceder al documento completo).

En entrevista para Energía Estratégica, Miguel Ángel Escribano, Director de Schneider Electric Solar para Iberoamérica y Japón, empresa representada en Argentina a través de la compañía Intermepro, analiza la situación por la que atraviesa el vecino país.

¿Qué análisis puede hacer acerca de lo que está sucediendo en Chile, sobre las conclusiones del estudio del Programa de Energía Solar?

El análisis es claro y muestra la importancia de la correcta selección de los principales equipamientos de una planta solar fotovoltaica. Estos son: paneles, inversores con la media tensión y estructura o seguidores.

En concreto el elemento crítico de la planta son los inversores solares, ya que por ellos pasa toda la potencia y son considerados como el corazón de la planta. Son, además, el elemento tecnológico encargado del control y calidad de energía que se inyecta a la red. Un inversor parado equivale a una planta solar perdiendo dinero.

¿Cómo cree que podría acotarse esos márgenes de fallas, tanto en estaciones transformadoras como en los sistemas fotovoltaicos?

Sin duda, utilizando marcas que garanticen una alta calidad.

En muchas ocasiones la gente se olvida que estamos hablando de infraestructuras de generación que tienen una vida útil esperada de 25 años. Si en el momento de la selección de los componentes principales premian más los motivos económicos (opciones más baratas) que la calidad de los mismos, al final se acaba pagando. Hay que tener en cuenta aspectos tales como altitud, ubicación, temperaturas, polución… para poder elegir un equipo de forma correcta.  El error viene cuando pensamos que nos podemos ahorrar unos cuantos céntimos por seleccionar un fabricante más barato, sin tener en cuenta el tiempo de explotación de la planta durante los próximos 25 años.

Nunca mejor dicho, en las instalaciones fotovoltaicas lo barato acaba saliendo caro.

¿Argentina podría atravesar una situación similar a la de Chile tras el montaje de los más de 900 MW solares que se esperan instalar en los próximos años?

Por supuesto. Si en Argentina se cometen los mismos errores que se cometieron en Chile, corremos el riesgo de tener un parque instalado que dentro de unos años no tenga ningún valor.

En los últimos años hemos visto muchos fabricantes cerrar sus puertas y, sin duda, durante los próximos años muchos de los fabricantes con precios ridículos actualmente acabarán cerrando. Al final estos precios tan bajos no demuestran otra cosa que la desesperación por estos fabricantes por vender a cualquier precio para mantenerse vivos… ¿pero a qué coste? ¿Podemos esperar la misma calidad de esos fabricantes que de otros con un nivel de precios más equilibrado? La respuesta es no.

Quien escoja a esos fabricantes “zombies” corre el riesgo de tener un activo dentro de unos pocos años sin valor, con inversores parados de un fabricante que haya desaparecido y no pueda darle un servicio técnico para repararlos. Al igual que en el mercado inmobiliario, en el solar también existen los “activos tóxicos”, y sino que le pregunten a los propietarios con instalaciones donde se instalaron marcas de inversores que han desaparecido recientemente.

Actualmente están brindando soporte técnico a una planta solar de Uruguay desde Argentina, ¿con qué particularidades cuenta el proyecto y cómo es la relación entre los operadores del mismo y Schneider Electric?

El área solar de Schneider Electric tiene presencia en Uruguay desde el año 2015, cuando servimos las unidades para el primer proyecto con una potencial de 10MW. Posteriormente hemos ido sirviendo más inversores hasta completar la potencia instalada que tenemos actualmente en el país de 90MWac. Se trata de proyectos donde hemos servido nuestro inversor XC de 1000V, integrado en un contenedor marítimo de 40 pies junto con la Media Tensión. Algunos de estos proyectos tienen la característica de contar con un porcentaje de contenido local, por lo que los transformadores de potencia fueron suministrados localmente por un fabricante del país.

Desde el primer momento – puesta en marcha de la instalación – nuestro servicio técnico de Schneider Electric Argentina estuvo dando soporte técnico a los equipamientos suministrados.

¿Cuál es la principal ventaja de que el servicio técnico de un parque solar se encuentre en el territorio y no a ultramar?

Sin duda la velocidad de respuesta y el conocimiento de la normativa y procedimientos locales.

Si para una incidencia en una planta en Argentina Schneider Electric tuviera que enviar personal desde nuestras centrales de Francia o España, el tiempo de respuesta sería inaceptable por parte de nuestros clientes. Además estaríamos enviando técnicos que quizás no gozarían de los permisos necesarios para trabajar en el país, ni tampoco de los conocimientos locales necesarios para poder desarrollar sus tareas.

Por estos motivos es crítica la presencia y el soporte técnico local para poder prestar un servicio rápido y capaz de actuar localmente.

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