En un webinar organizado por la Asociación de Clientes Eléctricos No Regulados (ACENOR), se dieron a conocer los impactos que tendrá el mecanismo “diésel de seguridad” incorporado en el decreto de racionamiento preventivo recientemente publicado.

Durante la jornada, Cristián Muñoz, director de Breves de Energía, sostuvo que los costos de mantener una logística de diésel que permita disponer de los volúmenes de seguridad durante los próximos meses fluctuarían entre 82 millones de dólares y 161 millones de dólares.

Sin embargo, advirtió que esa cifra podría ascender a los 242 millones de dólares si los precios del petróleo continúan altos debido al conflicto bélico en Ucrania.

Muñoz dio a conocer un estudio efectuado por Breves de Energía en el que determinó el impacto que tendrá el mecanismo de diésel de seguridad, una medida inédita incorporada en el Decreto N°1 del Ministerio de Energía sobre racionamiento preventivo y que modifica y prorroga el decreto vigente (N° 51/2021).

El especialista mostró la evaluación efectuada en distintos escenarios, detallando que el escenario más favorable requiere que el diésel de seguridad mensual sea un poco más 136.000 m3, con un máximo diario de 5.157 m3, mientras que, en el más desfavorable, el volumen mensual de seguridad subiría a más de 264.000 m3, con un máximo diario de 6.673 m3.

Respecto a las deficiencias del decreto N°1 explicó que este no considera la respuesta de los generadores, “si estos tienen la señal adecuada de precios y regulatoria, responden y lo hacen rápido”.

“Tampoco tiene en cuenta a la industria del transporte. Hay una escasez relevante respecto a las unidades de transporte, de rampas de almacenamiento y de conductores especializados”, indicó Muñoz.

Agregó que este mecanismo crea un cargo lateral que se traspasa a los generadores y estos de algún modo tratarán de traspasar a los clientes, además, no se hace cargo del problema de fondo que es que las centrales termoeléctricas no tienen garantizada su disponibilidad de diésel.

En conclusión, el especialista reflejó que “este decreto lo que hace es entregar una solución de largo plazo para un problema que se está produciendo hoy”.

“Esta solución tiene que compararse con otras soluciones como por ejemplo aumentar la capacidad de terminales de GNL y también incorporar otros sistemas de almacenamiento. Este decreto es tardío, ya que hay una escasez en los equipos y conductores y es poco probable que se aumente la suficiencia del sistema”, concluyó.

Propuestas

Para enfrentar el tema en el corto plazo hay que dar una señal regulatoria potente y en la asignación de pagos por suficiencia se debe garantizar el suministro de combustible. También debe asegurarse el suministro de GNL y tratar de traer gas argentino durante el invierno. También es relevante que a partir de abril los embalses sean operados según gestión de riesgo de cola, argumentó el director de Breves de Energía.

Por su parte, Javier Bustos, director ejecutivo de ACENOR A.G., aseveró: “Estamos de acuerdo en que se tomen medidas en el marco de una estrategia integral para evitar una situación de racionamiento, con medidas de corto y mediano plazo”.

El dirigente explicó que el Coordinador Eléctrico Nacional recientemente recomendó una reserva hídrica de 560 MWh. Esta reserva hídrica es solventada por los agentes que retiran a prorrata de los retiros. En este contexto es importante que el procedimiento que se dicte para la reserva hídrica sea diseñado para que se minimicen los costos sobre el sistema.

“El uso más prudente del agua conlleva costos de operación más altos, porque aumenta la generación con combustibles. Pero justamente esto daría una señal de precios apropiada para traer más GNL, pactar reducciones de consumo con clientes, etc., sin necesidad de cargos laterales que se traspasan directamente a clientes. Es importante que los costos marginales reflejen la señal de escasez”, detallo el representante de los clientes libres.

Como propuestas, Bustos señaló el aumento del suministro de gas natural, ya sea mediante más buques de GNL como importaciones de gas natural desde Argentina; además, la operación de ciclos combinados con combustible diésel, como San Isidro y Nehuenco, en el evento que no cuenten con GNL, permitiría abastecerlas por oleoducto, lo que reduce problemas de trasporte y logística. Adicionalmente propuso la postergación de mantenimientos de centrales que tienen la categoría de postergables.

“Considerando que lo más probable es que la escasa disponibilidad de agua para generación eléctrica sea algo permanente en el futuro, creemos que será tarea de las nuevas autoridades enfrentar la actual situación de estrechez energética con una estrategia integral y donde las medidas parciales, como las del mecanismo de diésel, claramente no son la solución”, observó Bustos.

Y concluyó: “El mecanismo de diésel de seguridad es una medida compleja de implementar, costosa y poco efectiva para la situación actual. Como ACENOR no solo estamos preocupados del costo para los usuarios finales de electricidad, sino también de que se tomen las mejores medidas posibles para el conjunto de la sociedad”.