Recientemente la Comisión Nacional de Energía (CNE) de Chile publicó la quinta edición del Anuario Estadístico de Energía, correspondiente al 2019.

Uno de los datos más destacados del informe es el rol que cumplieron las energías renovables no convencionales dentro de la matriz eléctrica. Es decir, la proporción de generación con centrales eólicas, solares fotovoltaicas, biomasa, hidráulica de pasada y geotermia.

La generación eléctrica bruta durante 2019 en el Sistema Eléctrico Nacional alcanzó 77.090 GWh. De ese total, las plantas termoeléctricas representaron el 56%, las hidroeléctricas grandes un 26,4% y las renovables no convencionales un 19,4%, es decir 14.630 Gwh año.

El número llama más la atención si se contrasta con la planificación que hizo el Estado chileno a través de la Ley 20.698. La normativa exigía un piso de generación con renovables del 11%, objetivo que fue casi duplicado.

Otro dato a destacar del reporte es que “el 2019 finalizó con 5.476 MW netos en proyectos en construcción, de los cuales 72% (3.942 MW) corresponden a Energías Renovables No Convencionales (ERNC)”.

Se trata de 109 emprendimientos los cuales tienen una fecha de ingreso durante el periodo comprendido entre los años 2020 y 2024.

Si bien el cronograma de los emprendimientos estipula que la mayoría de los proyectos entrarán en operaciones a lo largo de este año, es posible que por causa del COVID-19 se presenten atrasos.