En diálogo con Energía Estratégica, Horacio Pinasco, titular de la empresa Tecnored, cuenta que desde el año pasado vienen trabajando en el centro y sur de Chile donde existe una poblada zona de superficie boscosa que permite al país vecino exportar madera a numerosas latitudes del mundo.

Los residuos de esta actividad generan “una cantidad muy importante de biomasas forestales perfectamente utilizables para su transformación en Syngas (gas de síntesis), logrado a partir de un procedimiento de gasificación de la biomasa forestal, que realiza Tecnored, el cual también luego de un proceso de transformación en turbinas de vapor, puede ser utilizado para generación de energía eléctrica”, resume el empresario.

Por otro lado, explica que el país trasandino carece de fuentes de energía fósil, por lo que deben importar el combustible. La posibilidad de sustituir el uso de gas natural licuado (GNL), el GLP (gas de garrafa) y el Fuel Oil por este fluido generado a partir de la biomasa forestal sedujo aún más a las autoridades chilenas a convencerse por este procedimiento, sobre todo considerando los niveles de competitividad. A saber, el millón de BTU de este gas ecológico ronda los 5 dólares, precio inferior a los 15 a 20 dólares que cuesta el combustible fósil convencional importado.

Chile tiene en este momento políticas energéticas muy claras. Tiene leyes que regulan la inyección de energía eléctrica a la red, con valores por MW, muy convenientes para la producción de bioenergía. Allí se establecen contratos a largo plazo que facilitan inversiones, permitiendo que las mismas sean recuperadas con la rentabilidad genera la venta de energía al sistema”, destaca Pinasco.

Asimismo, resalta un balance de mercado “muy positivo” en la plaza vecina. Si bien plantea que los precios de la energía dependen de “la disponibilidad de energía hidráulica que tenga el país en determinados momentos”, por lo que las cotizaciones se tornan oscilantes, dice que el MW “da un promedio anual superior a los 150 dólares”. “En éste ámbito, y en ese esquema de venta de energía al mercado, se permite una comercialización del orden de los 140 a 160 dólares el MW, lo que posibilita total viabilidad para generar excelentes proyectos de bioenergía”, concluye.