La Comisión Federal de Electricidad (CFE) anunció la aprobación de los proyectos de mantenimiento a sus unidades generadoras para el periodo 2019-2023. Entre ellas, se incluyen hidroeléctricas de gran y pequeña escala.

Mario Alberto Villaverde Segura, Director General de la Empresa Productiva Subsidiaria Generación I indicó que la inversión que hará la CFE para su portafolio incluye la repotenciación de 10 centrales hidroeléctricas y la modernización de 3 represas adicionales.

En detalle, entre las centrales a repotenciar, aquellas de escala superior son “Malpaso” de 1080 MW, “Zimapán” de 292 MW, “El Novillo” de 135 MW y “Comedero” de 100 MW.

Por su parte, las hidroeléctricas con menor capacidad instalada son “Oviachic” de 19.2 MW, “El Salto” de 18 MW, “Mocúzari” de 9.60 MW, “Colina” de 3 MW y, en menor medida, “Electroquímica” de 1.44 MW, “Micos” de 0.69 MW,

Por su ubicación, será beneficiada principalmente la región norte. La mayoría de estas centrales a repotenciar se encuentran distribuidas entre los Estados de Sonora (3 proyectos que suman 163,8 MW) y San Luis Potosí (3 proyectos con 20,13 MW totales).

Aunque, es preciso indicar que la represa con mayor capacidad instalada –Malpaso, 1080 MW– se encuentra en la región sureste, más precisamente en Chiapas.

Por su parte, las tres centrales a ser modernizadas “Plutarco Elías Calles”,

“Salvador Alvarado” y  “27 de Septiembre”, se ubican también en la zona norte, en Sonora y Sinaloa.

Según anunciaron desde la CFE, un total de $24 mil millones de pesos serán distribuidos entre las centrales hidroeléctricas antes mencionadas de la subsidiaria Generación I y 28 termoeléctricas adicionales –propiedad de Generación II– que requieren mantenimiento.

Aquellos proyectos de mantenimiento de unidades generadoras se fijaron con la finalidad de asegurar su disponibilidad, eficiencia y confiabilidad operativa, para evitar pérdidas y reducir riesgos que podrían producir estas centrales de generación.

Además, se prevé reagrupar estas unidades de generación. El motivo sería eliminar barreras que generarían una división proveniente de los Términos de la Estricta Separación Legal de la CFE a partir de la Reforma Energética.

En este sentido, aquellas medidas de Gobiernos predecesores generarían descontento en la actual administración, que las califica como “un rotundo fracaso que solo ha generado pérdidas y altos costos operativos para la empresa”.