La Dra. Cecilia Giralt, Directora Legal de Contratos y Mercado a Término de Energías Renovables de la Subsecretaria de Energías Renovables dió una conferencia la semana pasada, frente a un auditorio colmado en la Universidad del CEMA.  

En el marco una entrega de diplomas de la Diplomatura de Energías Renovables (DIPER) de aquella alta casa de estudios, la Directora Legal de Contratos y MATER se refirió a las próximas firmas de contratos a realizarse este mes, su lectura sobre los problemas de financiamiento de los proyectos y, por otro lado, sobre los inscriptos con prioridad de despacho en MATER. 

En principio, anunció que para el 5 y 10 de este mes se planificaron dos nuevas firmas de proyectos de la primera fase de la Ronda 2 de RenovAr, la cual vence ese mismo 10 de octubre. En tanto, recordó que los proyectos de la segunda fase tienen plazo para suscribir contratos hasta el 30 de octubre. 

De esta ronda, la Directora Legal de Contratos destacó la gran participación de bioenergías que llevará a que se instalen centrales de generación en diversas zonas del país. Sin embargo, también observó que estos proyectos son algunos de los más demorados de acuerdo a los plazos estimados. 

“El mayor volumen bioenergías se ha dado en el RenovAr 2, y como estamos hablando de proyectos impulsados por PyMEs y Sponsors que no están en el sector puede resultar un poco más difícil llevar adelante la firma de contratos”

De los proyectos que ya se firmaron, recordó que hay un proyecto en operación comercial, otro pronto a inaugurarse y finalmente 8 proyectos en construcción, pero no correría la misma suerte para todos los emprendimientos en esta tecnología.  

“En el sector de bioenergías es donde estamos viendo que algunos [de los proyectos] no van a llegar a los plazos, porque tienen problemas de financiamiento, de habilitación de ambiental (…) y algunos porque tienen problemas con sus socios estratégicos”.

En el caso de que se venzan los plazos de algunos proyectos, si bien el camino del Gobierno es cumplir con lo fijado desde los pliegos y sumar cuánto megavatio a instalar queda disponible, otras  alternativas se estarían barajando.  

“Una opción es que aquellos que no llegaron se presenten en MiniRen Ronda 3″, planteó.

Como segunda opción, dijo que «esa capacidad que queda disponible se utilice para el MATER, que está muy activo y con mucho hambre. Por ello, esperaremos a ver cómo termina de evolucionar RenovAr 2 en la firma de contratos y después se verán las capacidades que quedan”

Sobre el MATER, Giralt indicó que este mes desde su Dirección se realizará el análisis de los proyectos presentados para obtener prioridad de despacho y así “en noviembre estaríamos en condiciones de sacar la Disposición para que CAMMESA vea cuáles son los proyectos que van a quedar [con prioridad de despacho] en este último trimestre”. 

Hasta el martes pasado los que estaban inscriptos con prioridad de despacho en MATER eran 41 proyectos. Ahora bien, al cierre del trimestre habrá que ver cuántos emprendimientos quedan o pueden sumarse. 

Respecto a lo ya conquistado desde el Mercado a Término, Giralt recordó que “la asignación con prioridad de despacho es de 1009,58 MW (…) y hay que recordar que [en este campo] nosotros sólo somos veedores del sistema y toda la actividad se está dando en el mercado entre privados”, con lo cual el balance es muy positivo. 

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Por otro lado, respecto al problema que tienen muchos proyectos renovables para conseguir financiamiento, la Dra. Cecilia Giralt señaló que para afrontar aquello por lo cual los bancos pueden tener dudas, se previó acertadamente incorporar mecanismos que son lo suficientemente seguros para garantizar el pago de la energía.

“Me parece que la desconfianza que existe del sector financiero es coyuntural, porque estamos viendo otros actores que antes no estaban, que ahora están interesados en comprar proyectos a pesar de la coyuntura argentina. Incluso estamos viendo cambios de socios estratégicos que no jugaron en una primera instancia. Resulta curioso que los bancos estén desconfiando y que otros actores se estén acercando.”

Al respecto recordó que RenovAr fue diseñado con mecanismos como el FODER, que tiene letras del tesoro que garantizan el pago de la energía, y la garantía del Banco Mundial, para el blindaje de los contratos.

“Esto ha sido tan novedoso (…) que ha sido reconocido como un caso emblemático en el mundo. En Hardvard puntualmente lo están estudiando y ha sido mencionado como ejemplo a seguir para otros países que quieran desarrollar renovables”.

De allí, su conclusión fue que lo que se diseñó es lo suficientemente seguro para que esos inversores estén ahora queriendo participar.  

“Esa seguridad está dada por que garantizamos un contrato a 20 años en dólares, con un blindaje y con beneficios fiscales que tiene el programa en sí mismo y además con la posibilidad de salirse cuando algunas de las cuestiones, por ejemplo aquellas que están previstas en el acuerdo del FODER, se puedan precipitar (como la imposibilidad de transferir dinero al exterior o de convertir peso a dólar). Aún en esos casos se puede hacer uso de salir y poner su central de generación en venta y recuperar el dinero invertido”.