Luego de más de un año de trabajo, el Centro de Estudios de la Actividad Regulatoria Energética (CEARE) de la Universidad de Buenos Aires (UBA) elaboró un detallado informe sobre la  identificación y el análisis de normativas referidas al aprovechamiento de la biomasa para la generación de energía eléctrica y térmica.

Como pasó final de este estudio encomendado por el Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca y el Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios, el pasado miércoles 25 se llevó a cabo un taller donde participaron más de 70 expertos y referentes en el área de la biomasa y el biogás para que analicen las conclusiones y hagan aportes.

El evento comenzó a las 9.30 y terminó a las 13.30. Fue abierta por el subsecretario Académico de la Facultad de Derecho de la UBA, Lucas Bettendorf, y estuvo moderada por Griselda Lambertini, Coordinadora Académica de la Maestría Interdisciplinaria en Energía del CEARE.

Como expositores participaron el licenciado Francisco Yofre, referente del Área de Programas de la FAO, Miguel Almada, Director de Agroenergía del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca y Coordinador Nacional del “Proyecto para la promoción de la energía derivada de biomasa” (PROBIOMASA), Juan Ignacio Paracca, Coordinador Nacional Alterno de PROBIOMASA, entre otras personalidades.

Las exposiciones: “Resumen, Conclusiones y Recomendaciones del Estudio para el Relevamiento y Fortalecimiento del Marco Normativo de la Producción y Aprovechamiento de la Biomasa para la Generación de Energía”; “Políticas públicas para la generación de energía eléctrica y térmica a partir de biomasa. Acceso a las redes”, a cargo del ingeniero Alejandro Sruoga; y “Marco regulatorio ambiental”, a cargo del doctor Andrés Napoli. Luego la ronda de preguntas y respuestas.

El balance fue muy bueno”, considera Lambertini en diálogo con energiaestrategica.com. La abogada revela que los temas planteados por los expertos invitados giraron en torno a la nueva Ley de Energías Renovables y su reglamentación. “Se agregarán al documento algunos aspectos que se vienen llevando a cabo sobre la reglamentación”, anticipa.

Se supone que entre mediados y fines de diciembre el informe estará listo y en manos de los nuevos ministros de Agricultura, Ganadería y Pesca y de Energía, que se ocupará de parte de las acciones del actual Ministerio de Planificación Federal.

No obstante, su publicación demorará unos meses más porque se está trabajando en una difusión más didáctica que el riguroso y técnico documento.

Informe, consideraciones y puntos de observación

El estudio se desarrolló entre octubre de 2014 y octubre de 2015, partiendo de (i) la identificación de los mecanismos normativos existentes a nivel nacional y provincial para la incorporación de biomasa como fuente de generación de energía renovable; (ii) el análisis de las normas que regulan el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) en cuanto a su vinculación con la generación de energía eléctrica a partir de biomasa; y (iii) la consideración de la normativa ambiental aplicable a la actividad.

Los expertos del CEARE trabajaron sobre las barreras y los vacíos normativos identificados, con énfasis en la incidencia de los incentivos económicos existentes para los combustibles fósiles, las ventajas comparativas que se derivan de ser cliente del MEM, el rol de las distribuidoras de energía eléctrica en las provincias, la falta de normativa específica sobre aspectos ambientales y de seguridad de las instalaciones.

Se analizaron también las regulaciones sobre energías renovables vigentes en otros países (Alemania, Brasil, Chile, China, España, Uruguay) a fin de obtener conclusiones acerca de su eficacia en el desarrollo de la biomasa como fuente energética.

Como un avance de los contenidos a discutir en el Taller, puede señalarse que los planes de aprovechamiento de la biomasa con fines térmicos (creados y administrados por las provincias conforme a sus competencias constitucionales) deberían ser respaldados por un programa nacional de desarrollo de la industria de pellets, calderas y estufas de pellets, con capacidad de reemplazar a instalaciones de GLP.

En cuanto a la generación de energía eléctrica con biomasa, la principal barrera identificada se relaciona con la distorsión que sufren los precios de los combustibles fósiles en el mercado mayorista de la energía. Superada esta dificultad, existen distintas herramientas utilizadas internacionalmente que podrían implementarse a nivel nacional y provincial.

Cabe esperar que por vía reglamentaria se introduzcan mecanismos específicos para la promoción de los desarrollos con biomasa, tales como la realización de subastas para la licitación de contratos de compra de energía a partir de esta fuente.

En cuanto a la normativa eléctrica, además de la simplificación de los requisitos para la incorporación al MEM de los productores de electricidad en base a biomasa, se propone la debida publicación (y eventualmente el subsidio) de las tarifas de peaje para pequeños productores, conforme a una clasificación por tamaño y por potencia.

Para promover la producción de biogás, se considera prioritaria la elaboración de guías ambientales y la determinación de los estándares técnicos para su utilización en artefactos y para su introducción en las redes de gas natural.

Finalmente, ante la ausencia de una normativa ambiental específica para proyectos con biomasa y biogás, se considera conveniente la elaboración por parte de la Secretaría de Energía de unas Guías técnico-regulatorias para la instalación de proyectos con biomasa y biogás, hasta tanto estén dadas las condiciones para sancionar una ley de presupuestos mínimos ambientales específica para esta materia.