El valor estratégico del litio es innegable en este momento de la humanidad, en el que la demanda de los grandes fabricantes de dispositivos electrónicos portátiles pasa particularmente por lograr baterías más livianas, más fáciles de recargar y con mayor duración de la energía que pueden acumular.

Dentro de este contexto, la importancia de la provincia de Catamarca es inmejorable. Es que está dentro de lo que se conoce como ‘el triángulo del litio’, una zona que integra el Salar del Hombre Muerto, en Antofagasta de la Sierra, el salar de Uyuni en Bolivia y el Salar de Atacama en Chile.

En esta área se concentra, estimativamente, entre el 50 y el 85 por ciento de ese mineral disponible en toda la superficie terrestre.

Pero Catamarca siempre estuvo relegada en cuanto a la posibilidad de desarrollar tecnologías o procedimientos que permitieran agregarle valor a la extracción de litio que desde hace más de dos décadas se realiza en la zona puneña. Sin embargo, esta situación podría estar a punto de cambiar.

En un acto que se realizará hoy en el Centro de Investigaciones y Transferencias de Catamarca (CITCA), una filial del CONICET con vínculos con la Universidad Nacional de Catamarca, se podrá poner en funcionamiento un espacio en el que trabajará una joven doctora en Química, Rita Humana.

Esta joven, con 29 años y una experiencia acumulada en el Instituto de Investigaciones Fisicoquímicas Teóricas y Aplicadas (INIFTA) de la Universidad Nacional de La Plata, donde trabajó junto a científicos especializados en el almacenamiento y la conversión de energía, tratará ahora de desarrollar prototipos de baterías de litio que permitan acumular más y mejor la energía.

El gran «valor agregado» para esta investigadora es que es oriunda de la localidad de La Aguada, 30 kilómetros hacia el norte de la ciudad de Belén.

¿Qué hará en el CITCA catamarqueño? En diálogo con El Ancasti, Humana destacó que para lograr avanzar en las pruebas con prototipos de baterías de litio era necesario contar con un aparato especial, de los que en la Argentina solo hay 4: dos están en La Plata (en el INIFTA y en YTEC), en la FAMAF (Córdoba) y el Centro Atómico de Bariloche, Río Negro.

«El quinto estará ahora en Catamarca«, expresó orgullosa la investigadora. Se trata de un ‘glove box’, o una caja de guantes, en la que se trabaja eliminando casi por completo el oxígeno y la humedad, para manipular el litio purificado.

«Dentro de esa caja, vamos a poder armar los prototipos de las baterías, variando la concentración de algunos materiales. Así los armamos y luego los sometemos a testeos, para simular el proceso de carga y el funcionamiento«, detalló la joven catamarqueña.

Naturalmente, lo que se logrará será solo un prototipo, que luego para reproducirlo a escala industrial necesitará de niveles de inversión mucho más importantes. Aun así, valoró que el proceso pueda hacerse en Catamarca, con litio purificado que aún debe comprarse afuera, pero que la investigadora no dudó en señalar que espera que pronto pueda conseguirse directamente de los yacimientos provinciales, que por ahora logran carbonato de litio y cloruro de litio.

Fuente: El Ancasti