CCU es una empresa multinacional que elabora y distribuye alimentos y bebidas. En Argentina cuenta con plantas de elaboración, envasado y distribución de cervezas, sidras, vinos, aperitivos, licores, etc., comercializados en distintas marcas y envases”, cuenta, en diálogo con Energía Estratégica, Sergio Chávez, Subgerente de uno de los sectores de la empresa.

Explica que en fabricaciones de cerveza se han instalado tres plantas situadas en las ciudades de Salta, Luján, provincia de Buenos Aires, y Santa Fe, todas con criterios de “valorización de los residuos, cualquiera sea su procedencia, y estado de agregación (líquidos, sólidos y/o gaseosos)”.

Detalla que mediante biodigestores, a partir de un proceso anaeróbico, tratan los residuos líquidos que se generan en la elaboración de cerveza, “que por sus características, cuentan con alta carga orgánica y por lo tanto no es aceptado su disposición final en sistemas cloacales y/o fluviales dado el impacto sobre el ambiente que se produciría”. De ese modo no sólo acaban con el problema de los desechos, sino que generan biogás para que sea utilizado dentro de las fábricas.

En todas las plantas se reaprovecha el residuo, en unas más y en otras menos por las características que presentan. Por ejemplo, en la planta de Santa Fe se aprovecha al 100 por ciento”, destaca y arroja: “Allí se generan 43.000 m3 mensuales de biogás, que en términos comparativos equivaldrían al consumo energético de aproximadamente 1.700 hogares de familia tipo al mes”.

Además, precisa que CCU Argentina hace 12 años que utiliza sus desechos para la generación de gas ecológico y anticipa que en Lujan “están proyectando una posible utilización del biogás para producir energía eléctrica” mediante calderas.

El secreto de esto es entender que estamos desperdiciando el dinero al no aprovechar los residuos que generamos. La empresa tiene una firme política de reaprovechar los residuos que se generan”, concluye Chávez.