Es incierto el rumbo que irán a tomar los PPAs privados de energías renovables en tiempos postcovid. Hay quizás menos certezas en la región Latinoamericana donde los mercados más atractivos para inversiones con tecnologías limpias de generación –como Brasil, Chile y México– mantienen cifras alarmantes de contagios frente a la pandemia de Covid-19 que golpeó al mundo.

En este escenario, las empresas se encuentran activas enfrentando diversas medidas sanitarias y económicas para asegurar la continuidad de sus negocios durante la contingencia. Como ejemplo de esto Carlos Barrera, CEO de Atlas Renewable Energy advirtió:

“En Latinoamérica, nosotros ya estamos sufriendo devaluaciones fuertes en las distintas monedas y estamos viendo reducciones importantes en la inversión extranjera”.

Según explicó el empresario, aquellos dos factores se refuerzan mutuamente e incrementan la complejidad de los mercados aún más cuando se suman a otras variables como la baja de precios de los comodities, la menor actividad económica y el desempleo, que impactan negativamente sobre las distintas industrias.

“Estamos todavía en medio de esta crisis, es difícil definir cuál es el reto mayor. Obviamente, a corto plazo, la contención del virus es un reto muy importante. Mantener las centrales eléctricas operando y ofreciendo luz a los diferentes países de Latinoamérica también es esencial. El reto que viene hacia futuro es la repercusión económica de la crisis”, consideró Carlos Barrera.

Una clave para dar respuesta a aquello sería acelerar la inversión en el sector de las energías limpias, según el CEO de Atlas Renewable Energy. Y los PPAs privados cobrarían un rol central para la salida de las industrias hacia la productividad.

“Lo que estamos viendo en los mercados consistentemente es mucho apetito desde el sector privado por las energías renovables”, aseguró.

En su análisis de mercados como Chile y Brasil, destacó la gran actividad económica en torno a proyectos de energías renovables no sólo resultantes de las subastas públicas a largo plazo organizadas por el Gobierno, sino también producto del interés del sector privado en la demanda de tecnologías más limpias y competitivas.

“Son muchas empresas de muchos sectores –algunas grandes como las mineras– que están exigiendo reemplazar sus contratos de suministro con energía limpia proveniente de proyectos nuevos”, precisó.

El interés también sería económico, según el referente de Atlas Renewable Energy ya que promete contratos fijos más baratos.

¿Qué podrá pasar después del covid-19? “Nuestra visión es que eso va a acelerarse porque estas empresas necesitan bajar sus costes para ser competitivas y limpiar sus balances”, aseguró Carlos Barrera, quien se pronunció sobre este y otros temas durante su participación en «Latam Smart Energy & Mobility Virtual Summit 2020».

En el marco de ese evento, Gastón Fenés, periodista de Energía Estratégica, le consultó al empresario sobre el plazo y precio que más interesa a los industriales. A lo que Barrera indicó que si bien eso siempre ha sido una puja: “El precio que ofrecemos tiende a ser bastante por debajo y eso es lo que compensa el plazo”, destacó.

Y agregó: “Lo que me parece interesante es que empezamos a ver que los accionistas de estas empresas también están demandando que estas contribuyan a la sustentabilidad y mitigar el cambio climático con estas fuentes de generación. Entrando en esa discusión, vemos a algunas empresas más flexibles para absorber un plazo un poco más largo; no necesariamente de 15 o 20 años, pero tampoco necesitan de 3 a 5 años. Pueden cerrar con algo intermedio”.

Esta prioridad de las empresas por energía limpia a precios competitivos ya cautivó el interés de muchos Gobiernos; no obstante, sería un tema para reforzar en cada uno de los países de la región acuerdo con el empresario.

“La recuperación de las economías sí o sí van a depender de inversiones en infraestructura. Entonces, ¿porqué no canalizar esas inversiones en áreas de reducción de co2 y «limpiar» la red?”, cuestionó Barrera.

“La industria renovable crea economía. Genera industrias locales sostenibles en muchos países de Latinoamérica con beneficios directos e indirectos a estos países. Es una fuente inmensa de generación de empleo.

Ahora, existe una oportunidad única para establecer esto como una prioridad importante en cada país y va ayudar a restablecer la inversión extranjera”, destacó.

¿Cuáles serían los obstáculos? según el empresario, más que obstáculos, habrían oportunidades.