Cambio climático: en cuenta regresiva de cara al 2030

Nota de opinión por Brendan Oviedo Doyle, Socio de Hernández & Cía. Presidente de la Asociación Peruana de Energías Renovables.

Hace unas semanas, el norte del Perú fue afectado por el ciclón Yaku que trajo consigo altas temperaturas, así como lluvias y desbordes de ríos, lo que generó un impacto social y económico aún incuantificable. Esta situación puede ser aún más preocupante dado que el 16 de marzo de 2023, la Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN) alertó de un posible Niño Costero, a consecuencia de cambios inusuales en el acoplamiento océano atmósfera en la región Niño 1+2, que incluye la zona norte y centro del mar peruano.

Coincidentemente, tres días antes, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático o IPCC (Intergovernmental Panel on Climate Change) publicó un nuevo reporte dentro del marco de su Sexto Informe de Evaluación, el cual actualiza y sintetiza los hallazgos científicos, técnicos y socioeconómicos sobre el cambio climático de los reportes dentro de dicho informe.

Antes de presentar algunos de los hallazgos, es importante saber que el IPCC es el panel creado en 1988 por la Organización Meteorológica Mundial y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente. Ahora cuenta con 195 países miembros para realizar una revisión exhaustiva y preparar recomendaciones con respecto al estado de los conocimientos de la ciencia del cambio climático; su impacto social y económico, así como las posibles estrategias de respuesta y elementos para su inclusión.

¿Pero qué es el calentamiento global?
Este fenómeno consiste en que las moléculas de ciertos gases -hoy denominados gases de efecto invernadero, dióxido de carbono (CO2), metano (CH4), óxido nitroso (N2O), hidrofluorocarbonos (HFC), perfluorocarbonos (PFC), hexafluoruro de azufre (SF6) y trifluoruro de nitrógeno (NF3)- retienen en la atmósfera parte de la radiación solar infrarroja reflejada por la superficie del planeta al espacio, conteniendo el calor en la superficie y en la troposfera, calentando así el planeta.

La emisión de gases de efecto invernadero (GEI) a la atmósfera es un fenómeno natural. No obstante, en ese caso, el volumen de las emisiones de GEI generadas por actividades humanas ha contribuido a incrementar la cantidad de estos gases que se encuentran en la atmósfera, acelerando el calentamiento global y el consecuente cambio climático.
Ahora bien, dentro de los hallazgos del Sexto Informe de Evaluación, el IPCC concluye que las actividades humanas, principalmente a través de las emisiones de GEI, han causado inequívocamente calentamiento global con una temperatura global en superficie que alcanzará 1,1°C por encima de 1850-1900 en 2011-2020.

El informe continúa describiendo que el cambio climático de origen humano ya está afectando a muchos fenómenos meteorológicos y climáticos extremos en todas las regiones del planeta. En esa línea, se han provocado efectos adversos generalizados como pérdidas y daños relacionados para la naturaleza y las personas, sobre todo con cada incremento del calentamiento global.

¿Pero qué se está haciendo al respecto?

Internacionalmente, la cabeza de lanza de los esfuerzos para reducir las emisiones globales de GEI es el Acuerdo de París, sucesor del Protocolo de Kioto, vigente desde 2016 y ratificado por 194 países. A través del Acuerdo de París, sus países parte se han comprometido a mantener el aumento de la temperatura media mundial por debajo de 2°C, esforzándose para limitarlo en 1,5 °C. Para lograrlo, cada país parte debe adoptar las medidas internas que resulten necesarias a fin de cumplir con sus contribuciones nacionalmente determinadas (NDC). Indispensable resaltar acá que, a diferencia del PK, bajo el Acuerdo de París todos sus países miembros, y no solo los países desarrollados, se han comprometido a reducir sus emisiones de GEI.

Las NDC presentadas por los 194 países parte del Acuerdo de París comprenden un detalle de acciones para adaptarse al cambio climático y mitigar las emisiones de GEI. En el caso del Perú, su primera NDC se presentó en 2016, la misma que fue actualizada en 2020.Para cumplir con nuestra NDC o Desafío Climático -como se ha definido- y con el objetivo de reducir el costo y vulnerabilidad al cambio climático, se han identificado 84 medidas de adaptación, priorizándose el agua, la agricultura, la pesca y la acuicultura, los bosques y la salud.

Es ahí que podemos identificar el mejoramiento y construcción de reservorios para la provisión del servicio de agua de uso agrario, la implementación de buenas prácticas de fertilización de los suelos en zonas vulnerables a peligros asociados al cambio climático, el fortalecimiento de los sistemas de alerta temprana para respuestas anticipadas ante los peligros asociados al cambio climático y sus eventos extremos, la implementación de prácticas sostenibles para la conservación de ecosistemas en cuencas hidrográficas del ámbito de las Áreas Naturales Protegidas (ANP), y el fortalecimiento del sistema de vigilancia en salud pública en las redes de salud que incorporan información de clima en la sala situacional relacionada a los peligros y las vulnerabilidades asociados al cambio climático.

Respecto al componente de mitigación a través de nuestra NDC, hemos establecido un límite a nuestras emisiones de GEI al 2030 ascendente a 208,8 millones de tCO2eq (30% de reducción) y de 179,0 millones de tCO2eq (40% objetivo condicionado). Para cumplir con dichos objetivos, el Perú ha identificado 63 medidas de mitigación que corresponden a cinco sectores de emisión de GEI definidos por el IPCC: 1) Energía, conformado por medidas en Energía – Combustión estacionaria y Energía – Combustión móvil; 2) Procesos Industriales y Uso de Productos; 3) Agricultura; 4) Uso de Suelo, Cambio de Uso de Suelo y Silvicultura; y 5) Desechos, conformado por medidas en Disposición de Residuos Sólidos y Tratamiento de Aguas Residuales.

Entre las medidas, observamos un aumento de las energías renovables en la matriz de generación, la sustitución de clínker para disminuir la relación clínker/cemento produciendo cementos adicionados, el manejo de los sistemas de producción pecuarios en los pastos naturales altoandinos para la reducción de GEI, el manejo forestal sostenible en concesiones forestales, la construcción de rellenos sanitarios con captura y quema centralizada de biogás, y la promoción de vehículos eléctricos a nivel nacional.

Desafortunadamente, ahora existe muy poca visibilidad sobre el progreso en el cumplimiento de nuestra NDC y específicamente respecto a la implementación de las medidas mencionadas. De una revisión de las medidas de mitigación, de las que más llamó nuestra atención, fue la medida de promoción de vehículos eléctricos, por la cual se espera que circulen 171,359 vehículos livianos eléctricos al 2030, y que a la fecha no exceden de 200.

Por ello, es de vital importancia que las medidas de adaptación y mitigación sean coordinadas intersectorialmente e implementadas en el corto plazo con el objeto de cumplir con nuestra NDC al 2030.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *