Durante el día de hoy, una comisión de la Cámara Empresaria de Bioetanol de Maíz (Biomaíz) llegará al despacho de Néstor Roulet, flamante secretario de Bioeconomía y Valor Agregado (dependencia que gravita dentro del Ministerio de Agroindustria de la Nación), para trasmitirle el cuadro complejo que atraviesa el sector, luego de algunas de las medidas que tomó el nuevo gobierno.

Una de ellas tiene que ver con la baja en las retenciones, que produjo un brusco aumento en el maíz (insumo principal con el que se elabora este biocombustible) el cual pasó de cotizar de 1.116 pesos la tonelada el pasado miércoles a 1.908 pesos el viernes. Esto, sumado a la suba del dólar que encarece insumos de importación, impacta sobre los costos de elaboración del bioetanol.

En efecto, los industriales le pedirán a las autoridades una marcación excepcional en la próxima tabla de precios correspondiente a enero, donde puedan trasladar estos aumentos.

La maniobra de Biomaíz es reunirse primero con Agroindustria, cartera que se dedicará, entre otras cosas, a temas estratégicos de la bioenergía, allí expresar su situación y obteniendo su apoyo dirigirse, a fin de esta semana, al Ministerio de Energía, más precisamente a la Subsecretaría de Comercialización y Refinación, dirigida por Pablo Popik, uno de los actores determinantes en la publicación de precios.

Por otro lado, los productores quieren dialogar sobre qué sucederá con la inminente suba en el corte a un 12 por ciento.

Es que se rumorea que aquel 2 por ciento de aumento (unos 168.000 m3) será concesión exclusiva para las empresas cañeras y alcoholeras, debido a la situación de exceso de producción. En tal caso, desde Biomaíz pedirán que el porcentaje de corte con naftas se eleve a 15 por ciento y que los cupos de entrega se continúen otorgando por empresa y no por sector.