Otros impacto medibles, añaden, serán el ahorro económico (67 millones de toneladas equivalentes de petróleo en los próximos doce años), y beneficios ambientales (la reducción de 110 millones de toneladas de emisiones de CO2, en igual lapso). “Las políticas de ahorro y ciencia sustentarán el 55% del ahorro energético total que se estima para el período 2017-2030 en el conjunto de la economía”, dijeron a Télam fuentes de la cartera que conduce el ministro Juan José Aranguren.

La inversión estatal en la materia alentará nuevos sistemas de gestión de la energía en empresas: el objetivo es alcanzar a 284 en total hasta 2030, a un promedio de U$S 25.000 por certificación. El Fondo Argentino de Eficiencia
Energética (FAEE) prevé a su vez apoyar unos 360 proyectos entre el año próximo y 2020, con un encaminamiento
promedio de US$ 150.000 en cada caso.

Este año el fondo ya aprobó 54 iniciativas de Pymes por US$ 4,3 millones, y para 2018 se espera incorporar nuevos sectores, como transporte y turismo, y sumar a cooperativas y asociaciones civiles.