El Gobierno nacional, desde sus distintas áreas, está trabajando para finalmente aplicar próximamente la Ley 27.424, de Generación Distribuida mediante energías renovables.

“Estamos en el sprint final. Esperemos que no pase de octubre”, enfatizó un importante funcionario de la Secretaría de Energía de la Nación, ante la consulta de Energía Estratégica.

Uno de los sectores más interesados en las características de esta reglamentación es la Asociación de Distribuidores de Energía Eléctrica de la República Argentina (ADEERA), entidad conformada por 48 distribuidoras de energía eléctrica de origen público, privado y cooperativo.

En diálogo con este medio, Claudio Bulacio, Gerente de ADEERA, opina que “gran parte del éxito de esta política va a tener que ver con los incentivos” que establezca el Gobierno nacional.

El cuerpo de la Ley fija una partida de 500 millones de pesos para el Fondo para la Generación Distribuida de Energías Renovables (FODIS), que será utilizado para fomentar la inyección de energía limpia a la red.

“Vemos que en las provincias donde está aplicada la generación distribuida no se están dando conexiones de manera masiva, y eso es porque los equipos no son baratos, además de que la gente se va acostumbrando de a poco hasta nueva tecnología”, resalta Bulacio.

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Para el dirigente será útil establecer claridad a los usuarios el plazo de amortización de equipos, además de la entrega de créditos blandos para la compra de fuentes de energías renovables.

Por otra parte, consultado sobre cómo se preparan las distribuidoras de cada provincia ante la inminente aplicación de la Ley, el Gerente de ADEERA indica que será bien recibida siempre y cuando se atiendan dos aspectos centrales.

“Por un lado, que se garanticen la seguridad de las personas y, complementariamente, la de las instalaciones”, sostiene.

Y explica: “se trata de asegurar en principio a las personas y después a las instalaciones. Que se definan bien cuáles son las responsabilidades y las obligaciones de cada una de las partes, los requisitos técnicos de las instalaciones”.

Por otro lado, Bulacio apunta sobre la necesidad de que la inyección de energía renovable a red no afecte el pago del Valor Agregado de Distribución (VAD) que realiza cada usuario, en concepto de operación, mantenimiento e inversión de las distribuidoras sobre las redes eléctricas.

El Gerente de ADEERA señala que “las instalaciones deben estar preparadas de la misma manera que ahora para que el usuario tenga la misma calidad del servicio sea que inyecte energía a la red o no”.

Y argumenta: “el día, o momento del día, que no haya viento o no haya sol el usuario va a tomar el 100% de la demanda de las distribuidoras, con lo cual las instalaciones tienen que estar al servicio”.

«Esperamos que sean escuchados estos comentarios a la hora de aplicar la ley», cierra Bulacio.